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Niños desplazados en el asentamiento de Abs, en Yemen, Sus tiendas de campaña son afectadas a menudo por las tormentas de arena. (foto OCHA/ Giles Clarke)

Conflictos, eventos climáticos extremos y epidemias son las principales causas detrás del récord de 168 millones de individuos en situación de emergencia. La ONU solicita 29.000 millones de dólares para atenderlos. Yemen seguirá siendo la mayor crisis mundial, mientras Venezuela lo será en la región de las Americas.

Un récord de 168 millones de personas necesitará asistencia vital en 2020, ayudar a los 109 millones más vulnerables requiere de 29.000 millones de dólares, señala el Panorama Humanitario Mundial, dado a conocer este miércoles por las Naciones Unidas en conjunto con cientos de ONG.

Según ese informe, una de cada 45 personas del planeta precisa comida, albergue, cuidados médicos, protección y otra asistencia básica para sobrevivir.

El coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Mark Lowcock, dijo que la cantidad de personas necesitadas es la más alta en décadas y advirtió que se puede alcanzar un nivel aún más alarmante muy pronto.

“De continuar las actuales tendencias, estimamos que podría haber más de 200 millones de personas necesitando ayuda para 2022”, recalcó.

Al presentar el documento en cinco ciudades simultáneamente -Ginebra, Berlín, Bruselas, Londres y Washington DC-, la comunidad humanitaria mundial se declaró lista para hacer su trabajo, destacando que para ello cuenta con la generosidad de los donantes internacionales.

En 2020, los trabajadores humanitarios esperan ayudar a salvar vidas y aliviar el sufrimiento de más de cien millones de personas víctimas de crisis en 53 países, desde Afganistán hasta Zambia.

Las causas

Según los autores del informe, el número de personas que requiere asistencia aumentó en 22 millones en el último año debido, sobre todo, a los conflictos violentos y de larga data, a los eventos climáticos extremos y las epidemias.

Lowcock se refirió a los conflictos armados con alarma.

“Han dejado muertos y mutilados a un número nunca antes visto de niños. Más de 12.000 murieron o perdieron algún miembro en 2018 y 2019 ha sido peor”, apuntó.

Además, las mujeres y las niñas corrieron un mayor riesgo de violencia sexual y de género que en el pasado en las áreas de conflicto y una de cada cinco sufre algún trastorno mental, agregó.

Con respecto al cambio climático, Lowcock destacó que los eventos relacionados con ese fenómeno, como sequías, inundaciones y ciclones tropicales afectaron a más comunidades de las que se podría haber previsto.  Y esos desastres dañan desproporcionadamente a la población más pobre y vulnerable, recordó.

“De los 20 países más sensibles al cambio climático, trece debieron recibir asistencia interagencial”, subrayó.

En cuanto a las enfermedades, el coordinador humanitario indicó que han elevado las necesidades humanitarias a niveles sin precedentes.

“En África, en los primeros tres meses del año se registró un aumento del 700% en los casos de sarampión en relación con el mismo periodo de 2018”, detalló. En la República Democrática del Congo han ocurrido 5000 decesos por ese padecimiento de enero a la fecha.

Yemen seguirá siendo la peor crisis en 2020

En términos de escala, Yemen todavía será la peor crisis humanitaria del mundo el año entrante después de casi cinco años de guerra.

“El número de personas que precisará ayuda se mantendrá cerca de los 24 millones, es decir, el 80% de la población del país”, acotó Lowcock.

Del total solicitado en el Panorama Mundial Humanitario para 2020, 3200 millones de dólares se asignarán a Yemen.

Otros escenarios de conflicto de larga data que requerirán fondos son Afganistán, Burundi, Iraq, Siria y la República Centroafricana.

Para Venezuela, se triplica el llamamiento

Para Venezuela, la ONU requiere 750 millones de dólares, más del triple de lo solicitado este año, para ayudar a 3,5 millones de ciudadanos dentro del país.

“Las necesidades superar sustancialmente los recursos que tenemos y por eso tenemos un llamamiento mucho más grande este año. Las agencias humanitarias están presentes y trabajando en Venezuela, pero lo que les impide hacer más trabajo para salvar vidas es la falta de fondos”.

Lowcock destacó que, en 2019, solo se recibieron un 25% de los fondos para el país sudamericano, siendo una de las crisis menos financiadas y aun así la ONU, la Cruz Roja y ONG vacunaron a 8,5 millones de personas y entregados miles de tratamientos antirretrovirales, asistencia para malnutrición y medicinas.  

Para 2020 “el número de personas que necesitan ayuda se proyecta que aumente dado que la infraestructura básica de servicios sigue deteriorándose”.

Las Naciones Unidas además han solicitado 1350 millones para atender a los migrantes y refugiados venezolanos en las naciones vecinas, lo que casi duplica la partida de 2019.

El mayor llamamiento para los niños también

Por su parte, el llamamiento del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, incluido en ese panarama, alcanza los 4200 millones de dólares para llegar con ayuda de emergencia a 59 millones de niños en 64 países de todo el mundo.

Es el mayor llamamiento a los donantes realizado hasta la fecha, y es más de 3,5 veces superior a los fondos requeridos en 2010.

“En todo el mundo, vemos que más niños que nunca, desde que empezamos a llevar un registro, necesitan ayuda de emergencia. Uno de cada cuatro niños vive en un país afectado por un conflicto o por un desastre”, declara Henrietta Fore, directora ejecutiva de UNICEF.

Los cinco mayores llamamientos individuales son para los niños refugiados de Siria y las comunidades de acogida, Yemen, Siria, República Democrática del Congo y Sudán del Sur.  

En 2020, UNICEF aspira a tratar a 5,1 millones de niños con desnutrición grave, vacunar contra el sarampión a 8,5 millones de niños y proporcionar a 28,4 millones de personas acceso a agua limpia.

Ataques a trabajadores humanitarios

Los planes detallados en el Panorama Humanitario tienen el objetivo de brindar ayuda y protección a 109 millones de personas en 2020, para lo que hacen falta fondos por 29.000 millones de dólares.

El coordinador de Ayuda de Emergencia dijo que existe un plan para llegar a los más necesitados.

“Pero sólo funcionará si cada uno continúa haciendo su parte. El cambio climático, los conflictos y la inestabilidad económica están devastando millones de vidas. Juntos debemos encarar los hechos y luchar”, agregó Lowcock.

En este contexto, destacó que, para realizar sus tareas, los trabajadores humanitarios deben afrontar cada vez más riesgos y como ejemplo citó los cerca de 800 ataques cometidos contra trabajadores e instalaciones de salud en los primeros meses de 2019, que se cobraron 171 vidas.

Swisslatin / ONU Noticias (05.12.2019)