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James Anaya, decano de la Universidad de Colorado y ex relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas. (foto ONU)

La brecha está presente, sobre todo cuando hay una historia de opresión o violación de los derechos, como la que ha afectado a los pueblos originarios en muchos países, dice el ex relator de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, James Anaya, quien asegura que las lenguas indígenas deben incorporarse en los programas estatales de educación.

El derecho a la lengua es parte del derecho a la cultura y está afirmado en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, además de que está apoyado o afirmado en otros instrumentos internacionales como el Pacto sobre los Derechos Civiles y Políticos.

El profesor y decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Colorado, especialista en las garantías de los pueblos indígenas, James Anaya, habló con Noticias ONU sobre la importancia del derecho a la lengua.

“En términos sociológicos, mantiene la cohesión de los pueblos indígenas, es una manera de transmitir sus culturas de generación a generación. No es simplemente una manera de expresarse entre los hablantes, es una manera de percibir el mundo porque los idiomas tienen sus propias expresiones, palabras que aunque se intente, no siempre se pueden traducir perfectamente. Los idiomas corresponden a toda una manera de ver el mundo y por eso son importantes para la preservación de las culturas indígenas”, recalcó.

Historia de opresión

En este Año Internacional de las Lenguas Indígenas, Anaya, quien fuera relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas de 2008 a 2014, explicó que el derecho a la lengua se respeta en principio ya que todos los Estados lo han afirmado.

“No sé de ningún Estado que diga que los indígenas deben perder sus idiomas, como ocurrió en el pasado”, apuntó, recordando que hubo intentos de Gobiernos y grupos mayoritarios de las sociedades de oprimir a los pueblos originarios y suprimir sus expresiones culturales y lenguas como parte de esas tentativas.

“Eso fue política oficial en muchos Estados, como Estados Unidos a finales del siglo XIX y principios del XX, al igual que en Canadá, y se puede decir que en todo el hemisferio fue política estatal oprimir y suprimir la expresión de las lenguas indígenas.

Pero en la última parte del siglo XX y ahora en el XXI, con la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y las afirmaciones que vemos en varios instrumentos y en las leyes de los Estados, podemos decir que ya hay una postura oficial universal, a nivel internacional y nacional de respetar los idiomas indígenas”, acotó el experto.

Anaya añadió, no obstante, que siempre hay una brecha entre lo que se afirma y lo que se aplica en la realidad, “sobre todo cuando hay una historia de opresión o violación de derechos y lo mismo pasa con el derecho a un idioma”.

Cuestión de justicia

Según el abogado la enorme pérdida de lenguas originarias tiene sus raíces en las políticas estatales de supresión, por lo que ahora haría falta que los Estados crearan o establecieran políticas específicas y con financiamiento adecuado para promover el rescate y protección de los idiomas que han sobrevivido.

“Estamos viendo algo de eso en varios países pero no lo suficiente”, lamentó.

El ex relator especial subrayó que hablar una lengua indígena no sólo es rescatar una cultura, sino que también es una cuestión de acceso a la justicia.

“Si los Estados no respetan las lenguas indígenas en el ejercicio de sus varias funciones, como proveer educación o administración de la justicia, los pueblos originarios son afectados en esas áreas o intereses.”

“Es muy importante que las lenguas indígenas se incorporen a la educación del Estado”, enfatizó.

Estados Unidos

Al referirse al caso de Estados Unidos, Anaya dijo que todavía se hablan unos pocos idiomas originarios, aunque en general se han perdido.

“Algunos pueblos como el navajo sí han preservado su lengua a través de los siglos. También en Alaska ha habido una conservación importante. Pero se ha perdido mucho y se puede decir que la gente no habla un idioma indígena como primera lengua.”

Afortunadamente, añadió Anaya, en la actualidad hay un movimiento muy fuerte de rescate de los idiomas entre las comunidades indígenas de Estados Unidos.

“Cada vez más se ve, felizmente, que hay más y más personas que hablan por lo menos algo de los idiomas indígenas que les corresponden. Hay grandes esfuerzos de los pueblos indígenas de Estados Unidos de rescatar las lenguas y hemos visto un cierto nivel de apoyo del Gobierno federal en ese sentido, para respaldar el rescate y ejercicio de las lenguas indígenas.

Eso ha sido en los últimos 10 o 15 años, un aumento importante en el apoyo del Gobierno federal para el rescate y protección de las lenguas indígenas”, concluyó el decano.

Swisslatin / Carla Garcia ONU Noticias (11.11.2019)

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