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Rupert Colville portavoz Alto Comisionado de Derechos Humanos.

Donald Trump calificó el pasado jueves a los emigrantes de Haití y el El Salvador de provenir de « países de mierda ».

La Oficina del alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha calificado este viernes como “racistas” los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consideró El Salvador y Haití como “países de mierda”.

“Estos comentarios del presidente de Estados Unidos son sorprendentes y vergonzosos. Lo siento, pero no pueden ser definidos de otra manera que como racistas”, afirmó en rueda de prensa en Ginebra, el portavoz de la Oficina, Rupert Colville.

Estados Unidos no quiere gente de “países de mierda”, expresó el presidente el pasado jueves durante una reunión para renegociar el programa que concede residencia legal a inmigrantes de Haití, El Salvador y países africanos, según fuentes citadas por The Washington Post.

Trump retiró dichas protecciones a 200.000 salvadoreños; en noviembre lo hizo con 59.000 haitianos.

Respeto solicitó portavoz de la ONU

“La dignidad, la igualdad y los derechos humanos de los refugiados y migrantes deben ser respetados en todas partes”, manifestó a su vez el portavoz de Naciones Unidas, Stephan Dujarric.

El vocero hizo ese comentario en respuesta a una pregunta sobre las supuestas declaraciones realizadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, en las que menospreciaba a los inmigrantes procedentes de Haití, El salvador y los países africanos.

Previamente, el mandatario estadounidense negó haber realizado esas manifestaciones que tuvieron lugar durante una reunión a puerta cerrada en la Casa Blanca con legisladores.

Plan para Haití

Por otro lado, Stephan Dujarric informó que la revisión del Plan de Respuesta Humanitaria Plurianual 2017-2018 para Haití asciende a 252 millones de dólares y prevé prestar asistencia a 2,2 millones de haitianos, sobre un total estimado de 2,8 millones de personas necesitadas.

El plan fue realizado en colaboración con el Ministerio de Planificación y Cooperación Externa.

Pese a la mejora de la situación en la isla caribeña, persisten las necesidades humanitarias para abordar la inseguridad alimentaria y la malnutrición, el cólera y las deportaciones y repatriaciones desde la República Dominicana.

Dujarric también destacó que Haití sigue siendo un país muy vulnerable a los desastres naturales, con deficiencias estructurales en la coordinación nacional y la capacidad de desarrollo.

Swisslatin / UN News (12.01.2018)