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Anaya James

(foto UN J.M. Ferré)

En el marco de la sesión de verano del Consejo de los Derechos Humanos en Ginebra, el relator especial de la ONU para los derechos de los pueblos indígenas James Anaya llamó al gobierno de Estados Unidos a corregir los errores históricos cometidos en contra de las comunidades originarias.

El relator pidió que EE.UU adopte nuevas medidas para avanzar hacia la reconciliación con los pueblos indígenas y se corrijan las políticas fallidas y barreras sistemáticas que entraban sus garantías fundamentales.

Opresión y tratados incumplidos

James Anaya indicó que pese a las contribuciones a la vida del país de los indios americanos, de Alaska y Hawaii; los tratados incumplidos, los actos de opresión y las políticas gubernamentales inadecuadas los han colocado en desventaja para ejercer sus derechos individuales y colectivos.

El experto señaló que en las últimas décadas, y en los últimos años en particular, se ha elaborado legislación y programas liberales que han respondido en alguna medida a las preocupaciones de los pueblos indígenas; sin embargo, añadió que los programas federales precisan una implementación más efectiva.

Obligaciones estadounidenses

El relator recordó que Estados Unidos aceptó la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, por lo que las garantías fundamentales de esas comunidades es parte de sus obligaciones internacionales.

“La Declaración es un punto de entendimiento común para abordar las inquietudes indígenas y desarrollar estrategias de reconciliación, y debería ser una referencia para todas las decisiones relevantes del ejecutivo federal, el Congreso y el poder Judicial, así como de los poderes estatales estadounidenses”, puntualizó Anaya.

Urgen a Bolivia a combatir el racismo

Por otro lado el relator especial de la ONU sobre racismo urgió al gobierno de Bolivia a consolidar sus avances en el combate a ese flagelo para beneficiar a las comunidades y grupos más vulnerables.

Mutuma Ruteere, que realizo una vista oficial al país andino,  señaló que si bien se ha logrado un progreso importante en la lucha contra la discriminación racial, en Bolivia quedan todavía grandes retos, sobre todo en la aplicación de las políticas y medidas legales.

Ruteere elogió la promulgación de leyes y la creación de instituciones necesarias para combatir el racismo, pero advirtió que la falta de recursos y de capacidad obstaculiza su aplicación eficaz.

Discriminación contra indígenas y afrobolivianos

“La discriminación contra los pueblos indígenas, afrobolivianos y otras comunidades y grupos vulnerables aún persiste, y se ve exacerbada por las desigualdades estructurales subyacentes que refuerzan su exclusión y su vulnerabilidad ante el racismo y la discriminación”, apuntó.

En ese sentido, consideró imperativo hacer frente a las desigualdades estructurales y la exclusión, sobre todo en sectores como la educación, la salud, y el empleo.

Por otra parte, el relator también observó que la administración de justicia es, por lo general, lenta y costosa y en muchos casos inaccesibles para las víctimas del racismo y la discriminación racial.

Swisslatin / UN News (12.09.2012)