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La pesca depende de oceános sanos (WB)

La pesca depende de oceános sanos (WB)

La FAO abogó en Valparaíso por la búsqueda de soluciones para enfrentar la contaminación marina y la pesca ilegal.

El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, afirmó que el enorme potencial de los océanos, mares, aguas continentales y zonas costeras para lograr el desarrollo sostenible y la erradicación del hambre sólo será realizable si son mantenidos saludables y productivos.

Da Silva fue uno de los participantes del encuentro internacional de alto nivel Nuestro Océano, realizado esta semana en Valparaíso, Chile.

El evento se dedicó a la búsqueda de soluciones para enfrentar la contaminación marina, la acidificación de los mares, la pesca ilegal y otros problemas que afectan la salud de los océanos.

Los recursos no son infinitos

Según la FAO, más del 40 por ciento de la población mundial vive a menos de 100 kilómetros de la costa y los medios de vida del 12 por ciento de ella dependen de la pesca y la acuicultura.

En su presentación en el evento, da Silva sostuvo que no podemos seguir utilizando los recursos acuáticos como si fueran infinitos y recordó que casi un tercio de las reservas mundiales de peces están sobreexplotadas.

Cabe subrayar que el Objetivo 14 de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 adoptada por la comunidad internacional recientemente se refiere a la conservación y uso sostenible de los océanos y humedales, incluidos los recursos hídricos continentales.

“La FAO está comprometida a hacer todos sus esfuerzos para lograr el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que en la inmensa mayoría de ellos tiene mucho que aportar”, afirmó Graziano da Silva.

Los riesgos del cambio climático

El calentamiento global está modificando la distribución de los recursos pesqueros y la productividad de las pesquerías, afectando los procesos biológicos de las especies marinas y alterando sus complejas redes alimentarias, mientras que los pescadores, acuicultores y habitantes costeros están sufriendo debido a la mayor intensidad y frecuencia de los eventos climáticos extremos.

Según la FAO, las emisiones de carbono que causan el cambio climático contribuyen a la acidificación de los mares, lo que a su vez pone en peligro el desarrollo y sobrevivencia de numerosas especies y organismos marinos.

“Los hábitats oceánicos, incluyendo manglares, marismas, pastos marinos y algas pueden absorber hasta cinco veces más carbono que los bosques tropicales”, explicó Graziano da Silva.

Al rescate de los océanos

En algunas regiones del planeta, la introducción de planes de ordenación pesquera ha restaurado las poblaciones de peces. La FAO y el Banco Mundial estiman que el potencial beneficio económico de restaurar las poblaciones pesqueras y la reducción de la capacidad de pesca a un nivel óptimo es del orden de USD $50 mil millones por año.

“La implementación de estrategias nacionales, regionales y mundiales en torno a los pincipios de la  Economía Azul, que son promovidos por la Iniciativa de FAO Crecimiento Azul, ayudará a reducir los factores de estrés y restaurar las funciones y estructura de los ecosistemas acuáticos para el uso sostenible de los océanos y los humedales”, señaló Graziano.

Swisslatin (08.10.2015)