Print Friendly, PDF & Email
Familia indígena boliviana (Foto PAM)

Familia indígena boliviana (Foto PAM)

Lanzado en Latinoamérica por el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA).

La Oficina Regional del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) para América Latina y el Caribe lanzó esta semana una nueva estrategia para ayudar a los gobiernos a romper el ciclo intergeneracional de la desnutrición.

Esas medidas se dirigirán especialmente a niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, y otros grupos vulnerables afectados por desastres naturales, exclusión social y el VIH.

En los primeros mil días

El PMA apoyará los esfuerzos de los gobiernos para combatir la desnutrición en los primeros 1.000 días de vida de una persona.

El organismo de la ONU recuerda que a pesar de los avances, siete millones de personas sufren de desnutrición crónica en la región.

Además, las deficiencias de vitaminas y minerales siguen siendo elevadas, especialmente entre las madres y los niños de los hogares más vulnerables.

Problemas de salud irreversibles

“Si las niñas y los niños no reciben la nutrición adecuada para desarrollarse correctamente, el daño a sus cuerpos y mentes podría ser irreversible”, dijo Alzira Ferreira, Directora Regional Adjunta del PMA para América Latina y el Caribe.

“Más adelante, estos niños pueden desarrollar problemas de salud y tener un pobre desempeño escolar, limitando así su capacidad de contribuir al bienestar de sus familias, comunidades y países. Estos problemas pueden ser evitados, si hacemos que la nutrición esté en el centro de todas nuestras intervenciones”, dijo Ferreira.

La  estrategia, introducida esta semana durante una Reunión Regional de Nutrición en Panamá, tiene como objetivo ayudar a los gobiernos a maximizar el valor nutricional de cada comida que ofrecen en sus programas sociales.

Actividades iniciales

Como parte de sus actividades iniciales durante 2014, el PMA planea Ayudar a introducir productos nutritivos locales, adaptados a la edad, para su consumo a través de los programas nacionales de gobierno.

También apoyar los modelos de país que abordan la desnutrición crónica mediante una apropiada recopilación de evidencia.

Preparar estudios regionales sobre el costo de solucionar la desnutrición crónica junto al costo de la desnutrición, y el costo de la obesidad, así como una revisión de los programas nacionales de protección social en donde se necesite.

Por último, ayudar a los gobiernos a revisar sus sistemas nacionales de monitoreo y evaluación vinculados a temas de nutrición y así mejorar la búsqueda de datos en apoyo de una mejor rendición de cuentas.

Swisslatin (26.11.2013)