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Migrantes forzosos (Foto FICR)

Migrantes forzosos (Foto FICR)

El número creciente de migrantes forzosos plantea retos considerables para la comunidad humanitaria.

Los migrantes forzosos son una nueva categoría acuñada por diversos organismos internacionales, debido a las repercusiones del cambio climático y de proyectos de desarrollo.

Según la Organización Internacional para Migraciones (OIM), más de setenta millones de personas son migrantes forzosos, es decir, más de uno de cada cien habitantes del mundo se ven desplazados como consecuencia de los conflictos, la agitación política, la violencia y los desastres.

“Pero también por las repercusiones del cambio climático y de proyectos de desarrollo”, subraya un informe de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja (FICR).

Proteger a las personas

Por su parte el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) sostiene que el cambio climático y los factores ambientales tienden a contribuir al aumento de la cantidad de migrantes forzosos, y exhorta a los organismos humanitarios a integrar en sus instrumentos y estrategias esta nueva situación, con el fin de determinar las vulnerabilidades, promover la capacidad de resistencia y recuperación, y asegurar un mejor acceso a la protección de las personas expuestas al riesgo de desplazamiento.

Desplazados internos 

La cifra de este tipo de desplazados aumenta sin cesar cada año y la mayor parte de los migrantes forzosos se encuentran en situaciones de desplazamiento prolongado o desposeídos de forma permanente.

Las personas desplazadas forzosamente dentro de sus propios países superan con creces el número de refugiados y demás personas que, forzadas por las circunstancias, cruzan una frontera internacional en el mundo.

El costo para la comunidad internacional asciende, como mínimo, a 8.000 millones de dólares estadounidenses anuales.

Retos para los organismos

“Los Estados necesitan dotarse de nuevas políticas y estrategias que reconozcan los derechos de los migrantes y que les ayuden a convertirse en miembros productivos de las comunidades y no en parias sociales,” señala por su parte el “Informe Mundial sobre Desastres,” elaborado por la FICR.

El documento hace hincapié en diversos enfoques y políticas que los gobiernos podrían adoptar para minimizar el sufrimiento de los migrantes forzosos en el mundo, como  una mayor flexibilización de las modalidades de ciudadanía que garantice que los migrantes disponen del apoyo necesario para encontrar un trabajo e integrarse en sus nuevas comunidades, así como un enfoque menos riguroso de la movilidad transfronteriza y una mayor protección contra la delincuencia y la violencia.

Según la FICR para afrontar esta realidad se requiere una mayor preparación, mejores instrumentos de protección, nuevas herramientas para evaluar la vulnerabilidad y fomentar la capacidad de resistencia y recuperación.

Además es necesario, enfatiza,  una participación comunitaria más eficaz, el fortalecimiento de la capacidad con una perspectiva a más largo plazo y enfoques innovadores para la prestación de asistencia.

Swisslatin (20.03.2013)