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(foto blogtrepreneur.com /tech/ CICR)

El uso cada vez mayor de tecnologías digitales y móviles en el sector humanitario crea registros que pueden ser accesibles y utilizados indebidamente por terceros. Esto podría poner en riesgo a las personas que reciben asistencia humanitaria, según revela un informe conjunto de Privacy International y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

El informe “El problema de los metadatos humanitarios: ‘no causar daño’ en la era digital” –The humanitarian metadata problem: ‘Doing no harm’ in the digital era– explica de qué manera los terceros podrían, por ejemplo, acceder a los metadatos de los mensajes de teléfonos móviles de alguien para inferir detalles como los hábitos de sueño, las rutinas de viaje o los contactos frecuentes, entre otros. Ese tipo de información podría suponer riesgos para una persona en un entorno de conflicto.

“El CICR espera que el informe influya en otras organizaciones humanitarias para una mejor protección de sus datos”, expresó Charlotte-Lindsey Curtet, recientemente nombrada directora de Transformación Digital y de Datos de la organización. “La colaboración más estrecha con expertos como Privacy International puede ayudarnos a mitigar mejor este tipo de riesgos, para no causar daño en un entorno digital cambiante”.

El informe detalla qué metadatos se recopilan o generan cuando las organizaciones humanitarias utilizan telecomunicaciones, aplicaciones de mensajería o redes sociales en su labor. Si bien el informe no aboga por la privacidad ni contra la vigilancia, demuestra cómo los riesgos inherentes a la vigilancia pueden obstruir o amenazar la naturaleza neutral, imparcial e independiente de la labor humanitaria.

Para remediar esta situación, el informe recomienda un análisis más sistemático de quién tiene acceso a qué información para anticipar cómo se puede caracterizar o identificar a las personas. También propicia que las organizaciones humanitarias mejoren los conocimientos digitales entre su personal, sus voluntarios y, todavía más importante, a las personas a quienes prestan asistencia.

“La tecnología es crucial a la hora de interactuar con las personas a las que no podemos acceder físicamente y de atender mejor sus necesidades”, dijo Philippe Stoll, jefe de Política y Apoyo en Comunicación. “Pero el uso de estas plataformas conlleva crear un rastro de información que no poseemos ni controlamos y eso es un aspecto que debemos mejorar mediante la anticipación”.

Las conclusiones y recomendaciones del informe formarón parte de los debates en el Simposio del CICR sobre riesgos digitales en situaciones de conflicto armado, que tuvo lugar este mes en Londres. Asistierón cerca de 200 participantes de organizaciones humanitarias, organismos de las Naciones Unidas, empresas privadas de tecnología, así como de los ámbitos académicos y gubernamentales.

Swisslatin / CICR news  (27.12.2018)