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Respeto a la diversidad cultural (Foto Unesco)

Respeto a la diversidad cultural (Foto Unesco)

La ONU debate la relación cultura y el desarrollo sostenible de cara a los objetivos del milenio.

Numerosos programas de desarrollo bien intencionados han fracasado porque no han tomado en cuentas las peculiaridades culturales de la población a la que debían servir, constata la ONU, a la hora de evaluar el cumplimiento de la meta de los objetivos del milenio.
A juicio de la ONU, muchos países no alcanzarán a cumplir sus objetivos de desarrollo del milenio no tanto por falta de aplicación de las políticas económicas adecuadas, sino que simplemente porque los modelos impuestos no calzan con las mentalidades sociales en que deben aplicarse.

Para ello la ONU organizó la semana pasada un debate sobre cultura y desarrollo sostenible, donde el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, abogó por tener en cuenta la cultura en la agenda post 2015 y por integrarla plenamente en las estrategias para el desarrollo.

Garantizar la cultura

“Debemos trabajar más duro para garantizar que la cultura, el legado cultural y la religión no sean utilizados más para dividir, propagar conflictos o perpetuar la injusticia”, manifestó el titular de la ONU.

En ese sentido, abogó por construir sociedades basadas en la inclusión, el entendimiento y el respeto mutuo, como propugnan también la UNESCO y la Alianza de las Civilizaciones de la ONU.

Un rol no reconocido

Ban recordó que el papel fundamental de la cultura no fue reconocido de pleno al establecerse en el año 2000 los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pero agregó que en la última década ha crecido el número de Estados que reconocen el valor de esa forma de expresión humana.

En ese sentido destacó que la Asamblea General adoptó en 2010 y 2011 dos resoluciones en las que vincula cultura y desarrollo, y que 18 programas sobre esos mismos asuntos, liderados por la UNESCO, han alcanzado a diez millones de personas.

Respeto de la diversidad cultural

Para la UNESCO situar la cultura en el núcleo del desarrollo constituye una inversión esencial en el porvenir del mundo y la condición del éxito de una globalización bien entendida que tome en consideración los principios de la diversidad cultural.

Como mostró el fracaso de los proyectos implementados desde los años 70, desarrollo no es sinónimo de crecimiento económico. Hay un medio de acceder a una vida intelectual, afectiva, moral y espiritual satisfactoria: el desarrollo como tal es inseparable de la cultura.

El refuerzo aportado por la cultura al desarrollo sostenible es un objetivo que se inició en el marco del Decenio Mundial para el Desarrollo Cultural (1988-1989). Desde entonces, se han llevado a cabo progresos gracias  a las estadísticas culturales, inventarios, y cartografía nacional y regional de los recursos culturales, que permiten reforzar esta idea.

Integrar el concepto en las políticas de Estado

El reto consiste en convencer a los políticos responsables de las decisiones y a los actores sociales locales de que integren los principios de la diversidad cultural y los valores del pluralismo cultural en el conjunto de las políticas, mecanismos y prácticas públicas, especialmente gracias a la colaboración del sector público y sector privado.

Se trata de anclar la cultura en todas las políticas de desarrollo, ya conciernan a la educación, las ciencias, la comunicación, la salud, el medio ambiente el turismo y de sostener el desarrollo del sector cultural mediante industrias creativas.  La cultura contribuye y constituye un instrumento de cohesión social.

Swisslatin (17.06.2013)