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Un número cada vez mayor de países están estableciendo sistemas para recopilar datos sobre el uso de agentes antimicrobianos en animales. (foto FAO)

El estudio mundial sobre el progreso de los países en la lucha contra la AMR forma parte del seguimiento de la implementación del Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos, aprobado por los Estados miembros de la OMS y la FAO y los Países Miembros de la OIE en 2015.

Las tres Organizaciones realizan y publican conjuntamente dicha encuesta y el informe analiza los datos del segundo año de la encuesta.

La encuesta de 2018 recopiló respuestas de 154 países (de los 194 Estados Miembros de la OMS contactados). Las respuestas de todos los países durante los dos años se publican en una base de datos de acceso abierto, que permite realizar un análisis a nivel de país con la sociedad civil y otras partes interesadas.

Los países están dando pasos importantes para combatir la resistencia a los antimicrobianos (AMR, por sus siglas en inglés), pero siguen existiendo aún graves carencias que requieren medidas urgentes, advierte un informe conjunto publicado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre las conclusiones positivas, cabe destacar la existencia de un sistema de vigilancia operativo para identificar infecciones resistentes a medicamentos en la salud humana en 105 países, y de un sistema para realizar un seguimiento del consumo de antimicrobianos en 68 países.

Además, 123 países tienen políticas para regular la venta de medicamentos antimicrobianos, incluyendo el requisito de disponer de una receta para su uso humano: una medida clave para controlar el uso excesivo e indebido. Pero la implementación de estas políticas es desigual, y aún pueden adquirirse medicamentos no regulados en lugares como mercados callejeros, sin límite alguno sobre su uso.

Un total de 67 países cuentan al menos con legislación vigente para controlar todos los aspectos de la producción, concesión de licencias y distribución de medicamentos antimicrobianos para su uso en animales. Pero 56 países carecen de una política o legislación nacional en materia de calidad, inocuidad y eficacia de los productos antimicrobianos utilizados en la sanidad animal y vegetal, y de su distribución, venta o utilización, o no pueden confirmar si esas leyes están vigentes.

“La FAO aplaude la adopción de medidas concretas en numerosos países para el uso responsable de antimicrobianos en la agricultura “, afirmó Maria Helena Semedo, Directora General Adjunta de la FAO. “Sin embargo –añadió-, deben esforzarse más para reducir el uso no regulado y excesivo de antimicrobianos en la agricultura. Les instamos especialmente a la eliminación gradual del uso de antimicrobianos para estimular el crecimiento en la producción animal, ya sea terrestre o acuática”.

Swisslatin / FAO news (19.07.2018)