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Zeid Ra'ad Al Hussein (UN)

Alto Comisionado Zeid Ra’ad Al Hussein (UN)

50º aniversario de la adopción de esos tratados fue celebrado el Consejo de Derechos Humanos celebrado en Ginebra.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos sostuvo que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales son inseparables y constituyen elementos cruciales para el desarrollo humano.

En un panel de alto nivel reunido para la ocasión en Ginebra, Zeid Ra’ad Al Hussein recordó que 27 Estados aún no han ratificado ninguno de ellos y que hay ocho que sólo han ratificado uno.

Agregó que esos tratados buscan que los Estados se comprometan a asegurar que se respeten los derechos de todas las personas.

Implementar los pactos

“Es crucial que estos pactos sean implementados de manera más amplia y efectiva en momentos en que se agudizan las desigualdades económicas. Cuando la riqueza de 62 personas es similar a la de 3.800 millones de individuos, y cuando la riqueza de los más pobres del planeta disminuye cada día más, estamos lejos de lo que proclaman esos pactos”, dijo Zeid.

El Alto Comisionado añadió que este aniversario ofrece una oportunidad para corregir esas injusticias y consideró que la discriminación, la represión por los Estados, la corrupción y la inseguridad y la violencia generan pobreza, y que las personas que padecen hambre no son libres.

Asimismo, señaló que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales funcionan juntos, potenciándose unos a otros, y afirmó que impulsan el alcance del desarrollo sostenible y la paz.

Condena a militares por crímenes de lesa humanidad

Por otro lado, un grupo de expertos de la ONU en derechos humanos acogió con beneplácito las sentencias por crímenes de lesa humanidad a dos ex militares en Guatemala, proceso judicial que no hubiera sido posible sin el compromiso de las víctimas.

Los relatores se refirieron a las condenas dictaminadas por el Tribunal de Mayor Riesgo de Guatemala, luego de establecer que la violencia sexual contra las mujeres q’eqchíes formó parte de un plan de control y dominación del Ejército del país en el marco de la política de contrainsurgencia utilizada en la década de los 80.

Una decisión histórica

Los expertos calificaron la decisión como histórica: “Se trata del primer caso a nivel nacional en Guatemala que aborda de forma central y reconoce como delito de lesa humanidad la violencia sexual contra mujeres indígenas en el marco del conflicto armado interno”, apuntaron.

El ex comandante Steelmer Reyes Girón y el ex comisionado militar Heriberto Valdez Asij fueron condenados la semana pasada a sentencias de 120 y 240 años de prisión, respectivamente, por su responsabilidad en los delitos de lesa humanidad en su forma de violencia sexual y asesinato o desaparición forzada.

Reivindicaciones indigenas

El Tribunal señaló que los delitos eran parte de una estrategia para eliminar a los hombres que reivindicaban su derecho colectivo a las tierras indígenas y obligar a sus viudas a servir a los militares, incluso sexualmente.

Las víctimas fueron sometidas a violencia y esclavitud sexual y laboral, así como a tratos crueles, inhumanos y degradantes. El Tribunal también reconoció el impacto sobre toda la comunidad de estos abusos cometidos contra las mujeres.

Asimismo, instaron a las autoridades a garantizar la provisión de medidas de reparación adecuadas y con perspectiva de género a las víctimas y a sus comunidades indígenas.

Swisslatin / UN News (02.03.2016)