Los Estados deben perseguir los delitos y la incitación al odio
Llamado de la ONU con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.
Un llamado a redoblar los esfuerzos con miras a combatir el racismo, la discriminación racial, la xenofobia, la incitación al odio y los delitos motivados por el odio, realizó el alto Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial
El 21 de marzo debería ser algo más que un recordatorio, sostiene el alto Alto Comisionado. Las personas de ascendencia africana siguen siendo víctimas de delitos de odio racista y de manifestaciones discriminatorias en todos los ámbitos de la vida. El antisemitismo sigue asomando su fea cabeza en Estados Unidos, Europa, el Cercano Oriente y otras regiones.
En numerosos países, las mujeres musulmanas que se cubren con el velo islámico son objeto de insultos e incluso de agresiones físicas cada vez más frecuentes. En América Latina, a los pueblos indígenas se les sigue estigmatizando, hasta en los medios de comunicación, subraya Zeid Ra’ad Al Hussein.
El peligro de la demonización de grupos de población
Resulta evidente en todo el mundo el peligro que entraña la demonización de grupos de población específicos. En Sudáfrica, se han reproducido en fechas recientes disturbios xenófobos y actos de violencia contra los inmigrantes. En Sudán del Sur, la polarización de las identidades tribales, -azuzada por incitaciones al odio- ha llevado al país al borde de una guerra étnica generalizada. En Myanmar, los musulmanes de etnia rohingya, denostados durante largo tiempo como “inmigrantes ilegales”, han sido víctimas de horrendas violaciones.
En el mundo entero, las medidas orientadas a dividir y la retórica de la intolerancia tienen como blanco a las minorías raciales, étnicas, lingüísticas y religiosas, así como a los migrantes y los refugiados. Las expresiones que generan miedo y desprecio entrañan un potencial de consecuencias reales que a menudo llegan a manifestarse.
Alza del número de delitos motivados por el odio
Las estadísticas del gobierno del Reino Unido indicaron un súbito aumento de las denuncias por presuntos delitos de odio en las semanas que siguieron al referendo del 23 de junio de 2016 sobre la participación de ese país en la Unión Europea, consulta que tuvo a la inmigración como uno de sus temas centrales.
Las cifras proporcionadas por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos indican un alza del número de delitos motivados por el odio que se perpetraron en todo el país en 2015, año en que comenzó con ímpetu la campaña presidencial –una campaña que a menudo se centró en las presuntas amenazas que planteaban los inmigrantes hispanos y musulmanes-. Según datos compilados por el Southern Poverty Law Center, los inmigrantes y los afroamericanos fueron los más afectados por delitos de odio en los días siguientes a las elecciones, aunque todavía no están disponibles todas las estadísticas correspondientes al año 2016.
En Alemania, en 2016 hubo unos diez ataques diarios contra migrantes y refugiados, lo que representa un incremento del 42 por ciento en relación con 2015. Las denuncias por presuntos delitos de odio aumentaron más del triple en España de 2012 a la fecha, y en 2015 alcanzaron la cifra de 1.328. En Italia, las denuncias por delitos de odio pasaron de 71 a 555 en 2015; en Finlandia los presuntos delitos de odio se duplicaron entre 2014 y 2015, y en este último año se denunciaron 1.704 incidentes.
Estas cifras ofrecen una imagen parcial de la situación en los respectivos países, pero en muchos otros Estados no se compilan datos sobre delitos de odio por motivo racial y las dimensiones reales del problema permanecen ocultas.
Comprensión de la extensión del problema
El tratamiento del racismo y la xenofobia comienza con la comprensión de la extensión del problema. Insto a los Estados a que redoblen los esfuerzos con miras a compilar datos desglosados, que comprendan incluso categorías raciales y étnicas, de modo que podamos vigilar las tendencias, comprender las causas y concebir y aplicar medidas específicas con el fin de generar cambios concretos.
Este Día Internacional nos recuerda que los Estados no tienen excusas para permitir que el racismo y la xenofobia se enquisten y mucho menos para dejar que prosperen. Los Estados tienen la obligación jurídica de prohibir y eliminar la discriminación racial, y de garantizar el derecho de todos a la igualdad ante la ley, sin distinción de raza, color, origen étnico o nacional.
Swisslatin / Alberto Dufey/ UN News (21.03.2017)