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Romeo, el dron que ayuda a salvar vidas al liberar mosquitos estériles. (foto N. Culbert/OIEA)

El uso de aviones no tripulados para luchar contra enfermedades transmitidas por mosquitos abarata los costes frente a los métodos terrestres. Brasil, donde se han llevado a cabo las primeras pruebas, planea poner en marcha un plan en zonas urbanas y rurales para combatir la propagación del virus Zika.

El Organismo Internacional de Energía Atómica está tratando de erradicar en Brasil el insecto que propaga el Zika y otras enfermedades usando la técnica de liberación de mosquitos estériles para reducir las poblaciones de transmisores del virus.

La técnica de usar mosquitos infecundos ya ha sido utilizada en el pasado. La novedad radica en la forma en que son liberados: los aviones no tripulados o drones.

“Los mecanismos de liberación de los insectos infecundos han sido hasta ahora un cuello de botella en la aplicación del sistema para controlar las enfermedades”, explicó Jeremy Bouyer, entomólogo de la División de Técnicas Nucleares del Organismo Internacional de Energía Atómica y la Organización para la Alimentación y la Agricultura, dos de las agencias que apoya el proyecto.

Para que sea eficaz, la técnica exige, en primer lugar, la liberación de ingentes cantidades de mosquitos y que estos lleguen en buenas condiciones al lugar de destino. En segundo lugar, su puesta en libertad debe hacerse de forma uniforme en un área determinada, ya que el Aedes mosquito, responsable de la propagación de enfermedades, no se dispersa más allá de cien metros del lugar de origen en toda su vida.

Los drones frente a los métodos terrestres

Estos insectos son muy frágiles. No se pueden liberar a gran altitud, como en el caso de los usados en el combate de plagas, porque esto puede dañar sus patas y alas.

Por ese motivo, hasta ahora se habían utilizado métodos terrestres, que exigían mucho tiempo y trabajo.

“El reto más importante es diseñar un mecanismo que mantenga sanos y competitivos a los mosquitos mientras se los transporta y libera a bajas temperaturas”, comenta Adam Klaptocz, cofundador de WeRobotics, la ONG suizo-estadounidense que apoya el proyecto.

Tras los exámenes iniciales, se constató que la mortalidad del mosquito estéril fue inferior al 10 % en todo el proceso, desde su inicio hasta su liberación vía aérea.

Además, el avión no tripulado pesa menos de diez quilos y puede transportar a 50.000 mosquitos por vuelo, lo que implica un costo más reducido que si se usaran métodos terrestres.

Sin embargo, el OIEA y sus socios buscan reducir el peso del avión e incrementar el número de insectos por vuelo hasta los 150.000.

“El uso de aviones teledirigidos supone un gran avance, y allana el camino para efectuar liberaciones rentables a gran escala, también en áreas densamente pobladas.”

Brasil planea empezar a usar el sistema en determinadas áreas urbanas y rurales a partir de enero de 2019, coincidiendo con el verano y el aumento de la temporada de mosquitos.

El combate contra el Zika

El virus del Zika se transmite a través del mosquito Aedes. El brote de esta enfermedad durante 2016 en América Latina provocó que se impulsara el desarrollo de la técnica de mosquitos estériles.

Esta técnica, que se ha usado desde hace más cincuenta años para luchar contra las plagas en la agricultura, como la mosca de la fruta, es un tipo de control biológico de plagas que usa la radiación para esterilizar a los insectos macho e impedir su reproducción en la naturaleza provocando una disminución progresiva del número de insectos.

El método ha sido ahora adaptado para luchar de forma eficaz contra vectores que propagan enfermedades y que son difíciles de combatir usando técnicas convencionales como las mosquiteras o que exigen el uso de pesticidas.

Swisslatin / ONU news (20.04.2018)