Print Friendly, PDF & Email
Basura electrónica  -  Foto iFuturo

Basura electrónica – Foto iFuturo

La OIT destaca el trabajo cooperativo de reciclaje que realizan las “chicas bravas” en la frontera mexicano-estadounidense.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) destaca la iniciativa del reciclaje de la basura informática, en la frontera de México con los Estados Unidos, que además de proteger el medio ambiente, ha servido para generar nuevos empleos.

Ante las escasas oportunidades de trabajo en la desolada ciudad de Fronteras, en México, las llamadas “chicas bravas” han decidido tomar cartas en el asunto y convertir la basura informática en un negocio exitoso.

El trabajo cooperativo que realizan cerca de la frontera de Estados Unidos es considerado como un ejemplo de determinación y responsabilidad ambiental. Estas mujeres reciclan los residuos electrónicos que ya no sirven, también llamados “e –residuos”.

Contra viento y marea

Cuando emprendieron este trabajo en el año 2006, los miembros de la cooperativa trabajaban sin electricidad y tuvieron que luchar tenazmente contra el gobierno para obtener los permisos, ganándose así sobrenombre de “chicas bravas.”

Hoy en día, la planta de “Retroworks de México” cuenta con una red Wi–Fi, un moderno compresor de aire así como herramientas neumáticas. Las ocho mujeres y dos hombres que trabajan en la planta aceptan cualquier aparato eléctrico. Los trabajadores reparan o desarman los aparatos para separar los materiales, tales como plástico, cobre, tornillos y sistemas de circuitos, que luego venden.

Las piezas que contienen materiales peligrosos son enviadas a procesadores especiales. Los miembros de la cooperativa se enorgullecen de su manejo responsable y racional de los desechos electrónicos.

Tratamiento seguro de los residuos

Cuando empezaron con “American Retroworks”, una compañía aliada a la cooperativa mexicana, destinada al justo tratamiento de reciclaje, algunos de los miembros viajaron a las instalaciones de dicha compañía en Vermont, con el fin de ser capacitados.

El hecho de que los miembros de la cooperativa aprendan a manejar de manera segura los residuos contrasta con lo que sucede con muchos sitios de e-residuos en los países en desarrollo, donde los métodos de crudo reciclaje a menudo ponen en peligro la salud de los trabajadores, los vecinos y el medio ambiente.

Los e-residuos terminan en los países en desarrollo

Según un estudio de la OIT dado que el manejo de los e-residuos representa un gasto significativo, la mayoría de la basura electrónica que se produce en el mundo va directo a los países menos desarrollados, donde su proceso y reciclamiento, es tratado de forma irregular, lo que representa un costo más bajo, pero más daños ambientales.

Los trabajadores son expuestos a sustancias como el mercurio, cianuro y dióxidos, lo que afectaría de gran manera la salud de éstos, presentando eventualmente síntomas como problemas respiratorios, asfixia, neumonía, tumores, problemas neurosiquiátricos, convulsiones e inclusive la muerte.

Para la OIT, las regulaciones respecto a este tema tan significativo, son necesarias. Así mismo, para que este sector se convierta cada vez más en algo seguro y productivo, es importante que no se den incentivos financieros que apoyen las formas irregulares y destructivas de este tipo de reciclaje.

Crear asociaciones, pequeños negocios o compañías puede significar también un gran avance, ya que esto permitiría un registro formal y certificado de las respectivas organizaciones dedicadas al reciclaje electrónico.

Swisslatin / ILO News  (20.01.2013)

Compártelo con un amigo