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Zeid Ra'ad Al-Hussein (Foto UN/ J.P. Ferré)

Zeid Ra’ad Al-Hussein (Foto UN/ J.P. Ferré)

Zeid Ra’ad Al-Hussein continuará con la línea fijada por su predecesora Navi Pillay, la rendición de cuentas, no a la impunidad.

La comunidad diplomática y en particular las organizaciones no gubernamentales esperaban ansiosos conocer cuales serían los principales objetivos del nuevo Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, ante la nueva sesión del Consejo iniciada hoy en Ginebra.

El primer discurso del nuevo Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al-Hussein ante el Consejo tuvo lugar en momentos en que los conflictos en las regiones de Oriente Medio y Norte de África, en particular, están aumentando dramáticamente.

En Siria, más de 190.000 personas identificadas fueron asesinados entre marzo de 2011 y abril de este año. Según el ACNUR, más de 3 millones de sirios han huido de su país y 6,5 millones son desplazados internos, es decir, casi la mitad de las personas en Siria han huido de sus hogares.

Zeid Ra’ad Al-Hussein hace suyo el último informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe Siria, que aporta nuevas evidencias de que esta antigua civilización ha degenerado en un masacre, donde los niños son torturados en presencia de sus padres o ejecutados en público, en medio de muertes y la destrucción sin sentido. Ese informe será abordado durante esta sesión del Consejo.

Prioridades del mandato

En un contexto general, señaló que su mandato abarca todos los derechos humanos, para todas las personas, como el combate contra la discriminación; por el Estado de Derecho y la lucha contra la impunidad, la pobreza, la violencia y continuar los esfuerzos para mejorar los mecanismos internacionales de derechos humanos; y ampliar el espacio democrático.

Advirtió que los ataques generalizados o sistemáticos sobre los segmentos de la población civil a causa de su origen étnico o las creencias religiosas pueden constituir un crimen contra la humanidad, y los responsables de esos delitos deberán rendir cuentas.

“También me gustaría hacer hincapié en que el derecho internacional exige que los grupos armados adopten todas las medidas para minimizar el impacto de la violencia sobre la población civil, respetar los principios de distinción y proporcionalidad en la realización de operaciones militares, y garantizar que los civiles pueden dejar zonas afectadas por la violencia con seguridad y dignidad”, señaló el Alto Comisionado.

A su juicio la prioridad inmediata y urgente de la comunidad internacional debería ser detener los conflictos en Irak y Siria. En particular, los esfuerzos con urgencia para proteger a los grupos religiosos y étnicos, los niños – que están en riesgo de reclutamiento forzado y la violencia sexual – y mujeres, que han sido objeto de severas restricciones.

No a la impunidad

Otro objetivo de su mandato es garantizar la rendición de cuentas por violaciones graves de los derechos humanos y otros delitos internacionales. La impunidad sólo puede dar lugar a nuevos conflictos y abusos, como la venganza enconada. La rendición de cuentas, y el reconocimiento público de los males que las víctimas han sufrido, es importante para asegurar que no se repitan los crímenes, y la única manera de empezar a reparar un sentido de comunidad común en estas sociedades devastadas.

También señaló la necesidad de poner fin a la persistente discriminación y la impunidad en el conflicto entre Israel y Palestina, con la violencia recurrente y destrucción evidente en la repetición de las crisis en Gaza. “Confío en que la Comisión de Investigación de este Consejo será capaz de absolver a su tarea de crear claridad sobre los hechos con la plena participación de ambos lados. También es imperativo que todas las partes en el conflicto de Gaza cumplan plenamente sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario.

Swisslatin / Alberto Dufey  (8.09.2014)