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Miembros de Consejo Ejecutivo de la OMM, posando en la sede del organismo en Ginebra (foto OMM)

El Consejo Ejecutivo de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) esta celebrando su reunión anual hasta el 29 de junio, y en ella se presta especial atención a la manera de hacer frente a los fenómenos meteorológicos de efectos devastadores, al cambio climático y al desafío medioambiental.

Asimismo, se hablará sobre la evolución de las relaciones con el sector privado, en rápido crecimiento, así como de observaciones, satélites e intercambio de datos. Se dedicará un día a un diálogo especial sobre el agua.

Los resultados que se obtengan durante el Consejo Ejecutivo ayudarán a conformar la contribución de la OMM a la agenda internacional relativa a la reducción del riesgo de desastres, el desarrollo sostenible y el cambio climático.

El Consejo Ejecutivo debatirá la reforma de la estructura de la OMM que habrá de llevarse a cabo para satisfacer la necesidad cada vez mayor de conocimientos científicos y servicios meteorológicos, climatológicos e hidrológicos con el fin de que las actividades de la Organización adquieran un valor añadido para sus Miembros y otras organizaciones internacionales.

“El cambio climático y un número cada vez mayor de desastres relacionados con el tiempo, el clima y el agua, así como las consiguientes pérdidas, están afectando a numerosos Miembros de la OMM. Existe una necesidad acuciante de establecer servicios modernos de alerta temprana multirriesgos para facilitar la adaptación al cambio climático”, dijo el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas.

La OMM está fortaleciendo las asociaciones dentro del sistema de las Naciones Unidas en torno a cuestiones como la reducción de los riesgos de desastre, la seguridad alimentaria, la salud y la calidad del aire. Asimismo, la Organización está tratando de dar respuesta a las necesidades de los organismos humanitarios y del ámbito del desarrollo, y también de prestar apoyo a sus Miembros que son países en desarrollo facilitándoles más información sobre los fenómenos de El Niño y La Niña y predicciones estacionales, así como avisos de fenómenos meteorológicos extremos a través de un sistema global de alertas meteorológicas.

“El calentamiento del clima está teniendo repercusiones socioeconómicas importantes significativas, como son las migraciones ocasionadas por el clima, el aumento de las enfermedades relacionadas con el clima que afectan de forma desproporcionada a las comunidades vulnerables o la escasez de agua que conduce a la inseguridad alimentaria”, explicó el Presidente de la OMM, David Grimes, y añadió que se estima que la deficiente calidad del aire causa alrededor de 3,7 millones de muertes prematuras al año.

Pese a los crecientes desafíos, se ha avanzado considerablemente en la protección de las personas y los bienes, indicó el señor Grimes.

“Es preciso que las instancias decisorias entiendan las incidencias que la variabilidad climática y el cambio climático podrían tener en sectores fundamentales como la agricultura, los recursos hídricos, la producción de energía, la financiación, la migración, la salud pública o la gestión de riesgos de desastre.

La vinculación de la información meteorológica y climática con datos como los socioeconómicos, geográficos o de otro tipo permite crear herramientas de apoyo a las decisiones particularmente poderosas. La OMM firmó recientemente acuerdos de asociación con la Organización Mundial de la Salud sobre la calidad del aire, el clima y la salud, y con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura sobre los servicios agrícolas y de seguridad alimentaria”, manifestó el señor Taalas.

En 2017 el mundo presenció toda una serie de fenómenos meteorológicos destructivos y de fenómenos climáticos extremos sin precedentes. Esa tendencia ha continuado en el primer semestre de 2018 y ha estado acompañada de indicadores del cambio climático a largo plazo, como niveles extraordinarios de dióxido de carbono y extensiones reducidas del hielo marino.

Por primera vez desde que existen datos, el promedio mensual de concentración atmosférica de dióxido de carbono registrado en el Observatorio de Mauna Loa en Hawái superó las 410 partes por millón en abril. La capa de hielo del Ártico vuelve a estar muy por debajo de la media a largo plazo y el ritmo de elevación del nivel del mar resultante del derretimiento del manto de hielo de la Antártida se ha triplicado en los últimos cinco años, según investigaciones recientes.

El comienzo de la temporada del monzón del Asia Meridional ha traído lluvias inusualmente fuertes a Bangladesh, agravando así las penurias de cientos de miles de refugiados. Las inundaciones han afectado a cientos de miles de personas y se han cobrado la vida de decenas de personas en el África Oriental.

Ciclones tropicales sumamente atípicos están azotando Somalia, Djibouti, el Yemen y Omán. En la India tormentas de polvo y arena han causado la muerte de varios cientos de personas, mientras que en el Pakistán se han dado sucesivas olas de calor.

Unas temperaturas excepcionalmente altas, sumadas a la falta de precipitaciones, han supuesto un riesgo de incendio forestal en Escandinavia y en la región del Báltico, mientras que en otras partes de Europa como Francia se han dado nuevos récords de precipitación diarios a lo largo de este mes.

El Caribe se está preparando para otra temporada de huracanes, a la vez que sigue tratando de recuperarse de la devastadora temporada de 2017, que ha resultado ser la más costosa jamás registrada. El suroeste de los Estados Unidos y el sur de Australia están siendo presa de la sequía.

“Está claro que la Organización Meteorológica Mundial es ahora más pertinente que nunca”, declaró el señor Taalas.

Swisslatin / OMM news