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Piccard con Ban Ki-moon (UN)

Piccard con Ban Ki-moon (UN)

Proeza realizada por el “Solar Impulse 2” del  piloto suizo Bernard Piccard sobre las virtudes de la energía renovable.

El Secretario General de la ONU Ban Ki-moon felicitó calurosamente a Bernard Piccard, el piloto suizo de 58 años, por haber demostrado las virtudes de la energía renovable con esta vuelta al mundo que empezó en marzo de 2015.

“Este no es sólo un día histórico para ustes sino para toda la humanidad (…) Usted acaba su travesía en  Abu Dhabi, Dubai, pero el trayecto hacia un mundo sostenible recién comienza”, destacó Ban.

Futuro sostenible

Para la ONU, Piccard con su visión, determinación, valentía, inspiración y ejemplo, nos está conduciendo a  futuro sostenible. “Gracias por enviar este mensaje de sostenibilidad a todo el mundo”, dijo Ban.

El viaje a bordo del avión Solar Impulse 2, primero en la historia de la aviación, comenzó en marzo de 2015 en la misma ciudad donde aterrizó en Dubai. Recorrió más de 40.000 kilómetros sin consumir otro combustible que la energía solar, superando obstáculos técnicos, meteorológicos, humanos y operacionales.

Piccard agradeció al Secretario General sus palabras de estímulo y alegría por el trabajo desplegado por su equipo durante el último año y medio para hacer este sueño realidad.

Los valores de la tecnología limpia y renovable

“Espero que con el éxito de esta travesía los líderes del mundo y los de las industrias puedan entender los valores de la tecnología limpia y renovable. Esta es la meta para lograr un mundo mejor. No podemos sentarnos y esperar que el mundo sea destruido por la contaminación”.

“El Solar impulse es un ejemplo, junto a otros, de lo que se puede hacer”, dijo Piccard, quien también es Embajador de Buena Voluntad del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).

Un avión con fibras de carbono

En junio pasado, el titular de la ONU tuvo la oportunidad de visitar el Solar Impulse 2 durante la escala que realizó en el aeropuerto John F. Kennedy de la ciudad de Nueva York.

El avión está hecho de fibras de carbono y tiene una longitud de 72 metros. Vuela gracias a unas baterías que almacenan la energía solar, captadas por unas 17.000 células fotovoltaicas ubicadas en las alas.

Piccard demostró que posible volar utilizando la energía solar y que otro de modo de desplazamiento, más limpio y sostenible es posible, uno de los objetivos del desarrollo sostenible que promueve la ONU.

Swisslatin / UN News (26.07.2016)