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Lactancia materna (Foto PAHO/ Eva Corral)

Lactancia materna (Foto PAHO/ Eva Corral)

Cierre de la semana mundial de la lactancia materna lanzada por la OMS.

La experta de la Organización internacional del Trabajo (OIT) Laura Addati, explica por que permitir amamantar en el lugar de trabajo tiene sentido para todas las partes involucradas, los niños, las madres y las empresas.

Al concluir este miércoles la semana mundial de la lactancia materna (1-7 de agosto) la especialista de la OIT en protección de la maternidad, explica que los esfuerzos mundiales para promover la lactancia materna en el lugar de trabajo comienzan a dar resultados.

Más del 65 por ciento de los países del mundo tiene algún tipo de legislación que confiere el derecho a interrupciones remuneradas para el amamantamiento o a una reducción de las horas de trabajo.

Atrasos en Asia y Latinoamérica

Pero todavía una cuarta parte de los países no ofrece interrupciones para la lactancia materna en el lugar de trabajo – sobre todo en Asia, América Latina y el Caribe – y esto tiene que cambiar, declaró Laura Adatti, la especialista en protección a la maternidad y vida laboral y familiar.

El acceso al permiso de maternidad y la información a este respecto no son suficientes, agregó Addati. Un lugar de trabajo que es “favorable a la lactancia materna” ofrece a las mujeres lugares cómodos y privados para extraer la leche, un refrigerador para conservarla, un ambiente limpio y sano, así como servicios de atención diurna, a ser posible.

Falta de apoyo

La falta de apoyo en el lugar de trabajo es uno de los principales motivos por el que las mujeres dejan de amamantar antes del permiso de maternidad recomendado (al menos 14 semanas) y vuelven a trabajar.

“Aún cuando la cantidad y calidad nutritiva de la lactancia materna no se ven afectadas cuando la mujer trabaja, algunas veces es difícil para las mujeres seguir amamantando cuando regresan al trabajo demasiado pronto después de dar a luz, sobre todo si no están previstas las interrupciones y no hay instalaciones para el amamantamiento en el lugar de trabajo”, señaló Addati.

“La actitud de los empleadores y de los colegas también puede ser un estímulo para dejar de amamantar”, agregó.

Bueno para los negocios

La lactancia materna no es un obstáculo para la productividad. Al contrario. Los estudios demuestran que es más probable que las mujeres permanezcan en su empleo durante más tiempo si pueden amamantar en el trabajo, que es una buena manera para retener a trabajadores cualificados.

El apoyo de la lactancia materna por parte de los empleadores sólo conlleva costos limitados, tanto en términos del tiempo empleado como de la infraestructura necesaria.

El papel de la OIT

El Convenio sobre la protección a la maternidad de la OIT, 2000 (núm. 183) y su recomendación respectiva (núm. 191) exigen la adopción de un conjunto de medidas esenciales para ayudar a iniciar, establecer y mantener buenas prácticas en relación a la lactancia materna.

Estas incluyen licencia de maternidad de al menos 14 semanas con una remuneración del 66 por ciento de su sueldo anterior a cargo de la seguridad social o de los fondos públicos, o 18 meses con salario completo como promueve la Recomendación núm. 191.

Atención médica prenatal, durante el parto y postnatal para la madre y el bebé y prestaciones en efectivo para las mujeres que no cotizan en el seguro social obligatorio.

Protección de las trabajadoras embarazadas o lactantes frente al trabajo considerado como como perjudicial para su salud o la de su hijo.

El derecho a regresar al mismo cargo o a uno similar, con el mismo sueldo y con protección frente a la discriminación laboral.

El derecho a una o más interrupciones o a una reducción de los horarios de trabajo con el propósito de amamantar.

Swisslatin / ILO News  (07.08.2013)