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Inundaciones (foto WB)

Inundaciones (foto WB)

América Latina una región vulnerable a los huracanes, terremotos, inundaciones, sequías y riesgos de deslizamientos.

Los expertos participantes en la Tercera Conferencia Mundial sobre la Reducción de Riesgos de Desastres, en Sendai, Japón, concluyeron que cuando un desastre previsible se aproxima, la manera más efectiva de salvar vidas es diseminar rápidamente información precisa enfocada en las comunidades en peligro.

Activar los sistemas de alerta temprana es primordial, según los expertos de la ONU, en la medida que sirve a la vez para crear conciencia en la población de los riesgos, y porque desatan acciones preventivas y ayudan a reducir la pérdida de vidas.

Los ejemplos de Chile y Japón

Entre los ejemplos mencionados en la Conferencia, fue la experiencia de Chile, cuyo gran terremoto en febrero de 2010 reveló la importancia de un sistema de comunicación fortalecido y una mejor coordinación entre instituciones.

También se destacó el caso de Japón y las medidas adoptadas por ese país para mejorar los sistemas de alerta temprana desde el terremoto de 2011, que afectó severamente la ciudad de Sendai. Japón instaló mejores sistemas de vigilancia de sismos y fortaleció sus procedimientos de comunicación con poblaciones en riesgo.

Factores clave

Tres factores esenciales se destacan como ejemplo a seguir en el caso de Japón: la diseminación de información diaria, la simulación regular de escenarios de desastre y la adopción de medidas contra múltiples tipos de amenazas.

Por otro lado, el discurso y la desolada expresión del presidente de las islas Vanuatu, Baldwin Lonsdale, no dejó dudas sobre el nivel de destrucción que ha ocasionado el paso del ciclón Pam, que ha arrasado todo el archipiélago hasta borrar toda señal de desarrollo.

De ahí que para los expertos, es cada vez más importante la reducción del riesgo de desastres en lugar de los esfuerzos de respuesta a cuando éste ya se ha producido.

América Latina una región vulnerable

En América Latina, con un costo estimado de más 2.000 millones de dólares por año (equivalentes a un tercio del Producto Interno Bruto de Nicaragua), según datos del Banco Mundial, los desastres naturales son fenómenos cada vez más dañinos para una región con un gran potencial de crecimiento económico.

“Enfrentan una gran variedad de riesgos que van desde los huracanes a riesgos de terremotos, a riesgos de inundación y sequías y riesgos de deslizamientos. Muchos de estos países son los más vulnerables en el planeta”, señaló Ede Ijjaz-Vasquez, director de desarrollo sostenible para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

El experto destacó la necesidad de adoptar suficientes medidas de prevención en la región, para lo cual es imprescindible que los países incluyan la vulnerabilidad y la gestión de riesgos en sus planes de desarrollo.

Swisslatin / UN News (17.03.2015)


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