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Viudas asumen doble trabajo (Foto WB)

Viudas asumen doble trabajo (Foto WB)

Llamado a salvaguardar los derechos humanos y la dignidad de las mujeres que pierden sus maridos.

En tiempos de conflictos armados y guerras regionales, millones de viudas en el mundo no solo pierden su situación en la sociedad, sino que también su sustento, sus propiedades y sufren abusos, discriminación, desheredación e indigencia.

La ONU alerta sobre el hecho de muchas mujeres que pierden sus maridos, son sometidas a prácticas perniciosas como la quema de viudas o la «purificación de viudas», un aberrante ritual que a menudo también causa efectos sobre los hijos y personas dependientes de ellas.

Se trata de una clara violación a la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño, violaciones que se cometen en países africanos y asiáticos, amparadas en muchos casos por creencias religiosas.

Las interpretaciones de los códigos consuetudinarios, así como los ritos tradicionales de duelo y enterramiento, a menudo privan a las viudas de la práctica totalidad de sus derechos universalmente reconocidos.

Totalmente desprotegidas

En muchos de estos países, las mujeres pueden quedar muy desprotegidas cuando mueren sus maridos. Hay demasiadas viudas que se ven privadas de cualquier clase de herencia, posesión de tierras, medios de subsistencia, redes de seguridad social, cuidados sanitarios o educación.

A menudos, los hijos de las viudas deben hacer frente no solo al duelo por la pérdida de su padre, sino también a la propia pérdida repentina de estatus y beneficios en la sociedad. Ellos tienen más probabilidades de abandonar la escuela y quedar atrapados en el círculo vicioso de transmisión de la pobreza entre generación y generación.

La discriminación puede tener muchas formas. A veces las viudas deben atender sus negocios a través de tutores varones. En Africa, se las excluye de la comunidad, se las obliga a contraer matrimonio y muchas veces sufren maltrato físico con impunidad.

Conflictos armados

Los organismos de Derechos Humanos de la ONU han expresado en particular, preocupación por el sufrimiento de las viudas en las situaciones de conflicto y de catástrofes naturales. En esos momentos de violencia y agitación, muchas mujeres relativamente jóvenes enviudan y son objeto de discriminación de forma repentina.

De los aproximadamente 245 millones de viudas del mundo, más de 115 millones viven en la pobreza extrema. En los países sumidos en conflictos, las mujeres enviudan a menudo cuando son jóvenes y deben asumir la ardua labor de atender a sus hijos entre combates y desplazamientos sin ayuda ni apoyo.

Reconocer aporte y virtudes

La ONU pide a los gobiernos emprender acciones para protegerlas; asegurar de que tengan la oportunidad de participar en las decisiones relativas al socorro humanitario y la consolidación de la paz, de forma que puedan ayudar a construir un futuro mejor.

Expertos de Derechos Humanos sostienen que es importante reconocer públicamente las virtudes y las aportaciones de las viudas del mundo, que sacan adelante a sus familias, dirigen empresas e incluso ocupan el cargo de jefes de gobierno o de Estado.

Se debe, afirman, aprovechar al máximo su potencial eliminando las leyes, políticas y prácticas discriminatorias que les impiden disfrutar de la dignidad e igualdad que merecen.

Todas las viudas deberían estar protegidas por los derechos consagrados en la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y otros tratados internacionales en materia de derechos humanos.

Swisslatin (2.08.2014)



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