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Por una vejez digna (UN)

Mensaje de la experta de la ONU con ocasión del Día de las Personas de Edad.

La experta independiente sobre los derechos de las personas mayores, Rosa Kornfeld-Matte, urgió hoy a las autoridades de todos los países a diseñar políticas que garanticen a los jóvenes de la actualidad que tendrán una vejez decente.

En un comunicado emitido con motivo del Día de las Personas de Edad, celebrado cada 1 de octubre, Rosa Kornfeld-Matte señaló que no se puede seguir haciendo promesas que no se cumplen a la gente mayor.

Agregó que, a diferencia de las medidas que se han tomado parar afrontar el cambio climático para que las nuevas generaciones vivan en un mundo mejor, no se ha hecho lo mismo para asegurar que los jóvenes escapen de la discriminación y la negación de los derechos humanos que a menudo afrontan los ancianos.

Parte integral de la sociedad

“Llamo a los Estados a impulsar los esfuerzos para robustecer la protección de los derechos humanos de las personas mayores y a considerar las distintas propuestas al respecto, entre ellas la elaboración de un instrumento específico para ese propósito”, apuntó.

Kornfeld-Matte indicó que las personas mayores deben ser parte integral de la sociedad y participar activamente en la formulación e implementación de políticas que afecten directamente su bienestar, además de que deben compartir sus conocimientos y talentos con los jóvenes.

La experta instó a crear oportunidades para que los ancianos sirvan en sus comunidades y desempeñen trabajo voluntario en cargos adecuados a sus intereses y capacidades.

El contexto de esta celebración

La composición de la población mundial ha cambiado de manera espectacular en los últimos decenios.En la actualidad, casi 700 millones de personas son mayores de 60 años. Para 2050, las personas de 60 años o más serán 2.000 millones, esto es, más del 20% de la población mundial.

La discriminación por envejecimiento y en ocasiones el abandono y maltrato de las personas mayores es una actitud frecuente y perjudicial que se basa en el supuesto de que es una norma social y, por tanto, aceptable.

Esta marginación es una realidad en la mayor parte de las sociedades, de una forma u otra, y se materializa en las actitudes de los individuos, las prácticas institucionales y normativas, y la representación mediática. Todas ellas devalúan y excluyen a las personas mayores.

Marginación por envejecimiento

En 2014, los Gobiernos adoptaron una resolución en el Consejo Económico y Social que reconoció que la marginación por envejecimiento es «la razón común, la justificación y la fuerza motriz de la discriminación de las personas de edad».

Tales formas de discriminación, de cómo las personas de edad son tratadas y percibidas por sus sociedades, incluso en los ambientes médicos y centros de trabajo, crean entornos que limitan su potencial y afectan a su salud y bienestar. El fracaso para hacer frente a esta discriminación socava los derechos de las personas mayores y dificulta su contribución a la vida social, económica, cultural y política.

Swisslatin / UN News (2.10.2017)