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Julio Berdegué representante de la FAO, para América Latina y el Caribe con Mariana Escobar Consultora especializada en Desarrollo Rural de la FAO (foto ONU)

Más 40 millones de personas viven en condiciones de pobreza extrema e inseguridad alimentaria en unos 2000 municipios de 14 países de la región. La nueva iniciativa busca crear gobiernos locales más competentes y eficaces para ayudar a las comunidades rezagadas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura lanzó ayer martes una nueva iniciativa que servirá para apoyar a las cien zonas más afectadas por la pobreza y el hambre en América Latina.

La estrategia “100 Territorios Libres de Pobreza y de Hambre” de la Organización busca apoyar a las áreas que han quedado rezagadas e identificar a los lugares que requieran “las intervenciones más urgentes” y buscar soluciones a medida.

La primera fase del proyecto contempla a cinco países de la región como prioritarios – Colombia, Guatemala, Honduras, El Salvador y la República Dominicana- y se aplicará en coordinación con sus respectivos gobiernos. Adicionalmente, Paraguay y el sur de México también formarán parte de este primer ciclo.

La iniciativa a diez años vista busca “fortalecer las sociedades territoriales y producir gobiernos locales más competentes y eficaces creando puentes que conecten estos territorios a lo largo de nuestro continente”.

El rostro de la pobreza es rural, indígena y femenino

Una investigación conjunta de la Comisión Económica para América Latina y la FAO identificó a unos 2000 municipios en 14 países de la región en los que viven más 40 millones de personas en condiciones de pobreza extrema e inseguridad alimentaria.

Aproximadamente la mitad de ellas, alrededor de 20,9 millones, habita en zonas rurales, pueblos o ciudades de escaso tamaño, alrededor de una de cada cinco son afrodescendientes o indígenas y la misma proporción corresponde a hogares liderados por mujeres.

“Estamos hablando de municipios en países como Colombia, Perú, República Dominicana o Brasil, que han hecho avances significativos en su desarrollo, en cuyos territorios olvidados aún hay niños y niñas que sufren hambre, y muchísimos más que crecen con sus vidas mutiladas por la desnutrición crónica”, explicó el Representante Regional de la FAO, Julio Berdegué.

El experto destacó que incluso en los países que lograron mayores progresos hay zonas rurales que están rezagadas, “donde las personas viven en condiciones sociales que se asemejan a las que había hace cincuenta años”.

Migración, cambio climático y economía ilícita

Aparte de la pobreza y el hambre también se consideraron otros factores como la migración, el impacto del cambio climático y las economías ilegales.

“Miles de campesinos han emigrado en las últimas décadas desde las montañas de Guerrero en México, pero ello no ha evitado que muchos miles sigan allí, cultivando la amapola con la que se produce la heroína”, dijo Berdegué.

La FAO destacó que una de las claves de la iniciativa es lograr mejorar principalmente “la calidad de las políticas y los programas dedicados a estos territorios olvidados”.

“También debemos acercar a los habitantes de estos territorios a los mercados, pero sobre todo se necesita una gran participación social, que reconozca el valor de estas personas, que han sido capaces de sobrevivir y adaptarse a las peores condiciones imaginables y que tienen una gran resiliencia e inteligencia social”, concluyó el experto.

Swisslatin / ONU noticias (24.04.2019)

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