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Jóvenes lesbianas reivindican derechos (T.Bow)

Jóvenes lesbianas reivindican derechos (T.Bow)

Reconocimiento y protección para jóvenes en el Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia.

Un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU y de otros organismos internacionales hacen un llamado para que se ponga fin a la discriminación y a la violencia contra niños, niñas y jóvenes lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex (LGBT).

Con ocasión del Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y Transfobia, que se celebra este domingo, lo expertos instan a los gobiernos a proteger a estos jóvenes, niños y niñas de actos de violencia y discriminación, y a integrar sus puntos de vista en políticas y leyes que afecten sus derechos.

Jóvenes estigmatizados

“En todo el mundo, niños, niñas y jóvenes lesbianas, gays, bisexuales, trans (LGBT) o intersex, o aquellos/as que son considerados/as como tales, se enfrentan a estigma, discriminación y violencia debido a su orientación sexual e identidad de género real o percibida, o porque su cuerpo difiere de las definiciones tradicionales de mujer u hombre”, señalan los expertos.

La violencia y discriminación contra niños, niñas y jóvenes LGBT e intersex ocurre en los hogares, escuelas, e instituciones. También enfrentan a menudo el rechazo de sus familias y comunidades que reprueban su orientación sexual o identidad de género. Esto puede resultar en altos niveles de exclusión social, pobreza, y jóvenes sin hogar.

Sufren de acoso escolar a manos de sus compañeros o compañeras, y maestros o maestras lo cual conlleva a la deserción escolar. Incluso a algunos se les niega el ingreso escolar, o son expulsados y expulsadas de sus escuelas debido a su orientación sexual o identidad de género real o percibida.

Depresión y suicidio

El estigma y la discriminación que enfrentan los niños, niñas y jóvenes LGBT tienen efectos negativos en su autoestima, y están asociados a tasas más altas de depresión y suicidio que entre sus pares. Las actitudes discriminatorias de los profesionales de la salud y las restricciones en el acceso a la información también crean barreras que obstaculizan el acceso a servicios de salud apropiados y seguros.

En algunos países, jóvenes LGBT son sometidos a llamadas “terapias” con la finalidad de “modificar” su orientación o identidad. Estas terapias son dañinas, contrarias a la ética, carecen de fundamento científico, son ineficaces y podrían constituir una forma de tortura. Las y los jóvenes trans tampoco tienen acceso al reconocimiento de su identidad de género, y son sometidos a procedimientos abusivos, como la esterilización o el tratamiento forzoso.

Prohibir las intervenciones quirúrgicas

Adicionalmente, niños, niñas y jóvenes intersex pueden ser sometidos a tratamientos e intervenciones quirúrgicas irreversibles y médicamente innecesarias sin su consentimiento libre e informado. Estas intervenciones pueden ocasionarles un grave sufrimiento físico  psicológico a largo plazo, afectando así a sus derechos a la integridad física, la salud, la vida privada y la autonomía, y podrían constituir una forma de tortura o maltrato. Los Estados deben prohibir estas intervenciones.

Las leyes que, de manera directa o indirecta, criminalizan a las personas con base en su orientación sexual o identidad de género exacerban la violencia y discriminación.

Esto incluye las leyes “anti propaganda gay” que restringen arbitrariamente el derecho a la libertad de expresión y el derecho de asociación y amenazan el trabajo de las organizaciones de personas LGBT y de las y los defensores de derechos humanos. Aunque se afirma que estas leyes protegen a niños y niñas el resultado es, por lo general, exactamente el contrario: generan violencia contra niños, niñas y jóvenes activistas que protestan contra estos abusos. Estas y otras leyes discriminatorias van en contra de estándares internacionales de derechos humanos y deben ser derogadas.

Llamado a los Estados

Las actitudes que tiene la sociedad en contra de personas LGBT e intersex no pueden ser utilizadas como justificación para promover leyes y políticas discriminatorias, perpetuar tratos discriminatorios o no investigar y enjuiciar a las personas responsables de actos de violencia contra niños, niñas y jóvenes LGBT e intersex.

Los Estados deben tomar medidas para superar estos prejuicios y estereotipos a través de iniciativas anti-discriminación en las escuelas y a través de campañas públicas de educación. Asimismo, deben abordar la discriminación y la violencia interseccionales contra jóvenes LGBT e intersex por razones de raza y origen étnico.

Swisslatin (17.05.2015)


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