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Mujer Tagaeri (Foto Cotopaxi)

Protesta Tagaeri (Foto Cotopaxi)

Relator especial interviene en un caso de enfrentamientos internos entre Tagaeri-Taromenane y Waorani.

Por primera vez el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, James Anaya, interviene en un conflicto interno, entre propias comunidades, como el caso de los Tagaeri-Taromenane y Waorani, de la reserva de la Biósfera Yasuní en la Amazonía ecuatoriana.

El experto de la ONU tras conversaciones con el Gobierno de Ecuador ha urgido la adopción de las medidas necesarias para prevenir nuevos actos de violencia entre los pueblos indígenas en esta región del país.

Asaltos con rapto de niñas

Según información recibida por el experto de la ONU, varios miembros del pueblo Taromenane resultaron muertos recientemente en esa reserva de la  provincia de Orellana en un ataque de indígenas Waorani, quienes también raptaron a dos niñas Taromenane. El asalto tuvo lugar tras la muerte de dos ancianos Waorani el 5 de marzo de 2013, atribuida a los indígenas en aislamiento Taromenane.

Respecto de las dos niñas Taromenane retenidas, el Relator Especial de la ONU señaló que corresponde al Estado adoptar todas las medidas de protección necesarias en el máximo interés de las menores, empezando por su salud física y psicológica y la preservación de su cultura, de acuerdo con los estándares internacionales.

No a la impunidad

“Ningún crimen cometido puede quedar impune”, recalcó Anaya. “Exhorto a las autoridades a que procedan con la urgencia del caso y lleven a cabo una investigación a fondo en coordinación con el pueblo Waorani y el apoyo de peritos antropólogos”.

El experto independiente recomendó que el proceso de judicialización de los hechos se realice conforme con los estándares internacionales de derechos humanos y que considere la vulnerabilidad  del pueblo Waorani y su propia forma de justicia.

“Para asegurar la judicialización de estos hechos con pleno respeto de la cultura Waorani y de los derechos humanos desde una visión intercultural”, dijo Anaya, “primero se debe explorar la existencia de normas y procedimientos del sistema de justicia indígena aplicables y, en todo caso, se debe establecer un dialogo intercultural entre autoridades de la justicia indígena y operadores de la justicia ordinaria”.

Prevenir nuevos conflictos

“El proceso de judicialización debe ayudar a prevenir nuevos conflictos y garantizar una paz verdadera en el territorio Waorani y en la entera Reserva de la Biósfera Yasuní”, indicó.

El experto también propuso que se efectúe una examen exhaustivo de las causas del conflicto y las presiones que históricamente han afectado los pueblos indígenas de estas zonas y provocado su desestabilización social y cultural.

“Esta investigación participativa permitiría identificar las medidas preventivas y de protección más efectivas a favor de los Tagaeri-Taromenane y Waorani, como parte de una política pública que establezca las condiciones de paz y armonía en sus territorios”, señaló.

En relación a los pueblos indígenas que optan por el aislamiento, James Anaya reiteró que “se debe respetar el principio de no contacto, lo que implica implementar una política pública que proteja sus espacios vitales y les preserve de presiones por parte de empresas extractivas, la tala ilegal de madera, y el asentamiento no autorizado en el área”.

Swisslatin (18.05.2013)

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