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Líderes indígenas en la ONU (Foto ILO)

Líderes indígenas en la ONU (Foto ILO)

Se espera que en esta reunión de carácter histórico los gobiernos reafirmen su compromiso con los derechos de estos pueblos.

La Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York reúne desde hoy, y por primera vez en la misma sede diversos Jefes de Estado y de Gobierno con representantes de los pueblos indígenas de todo el mundo.

Este encuentro histórico es fruto de otras medidas importantes que durante las últimas tres décadas han avanzado en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y promovido su participación a nivel internacional.

Estas medidas incluyen la adopción del Convenio de la OIT sobre los pueblos indígenas y tribales, 1989 (núm. 169), la creación del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas y la adopción de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (2007).

Medidas concretas

En Nueva York, los líderes del mundo no sólo reafirmarán su compromiso hacia los derechos de los pueblos indígenas, además formularán medidas concretas a escala nacional en colaboración con los pueblos indígenas para hacer efectivos sus derechos. También se espera que la Conferencia ponga en marcha un proceso de fortalecimiento del trabajo a nivel nacional del sistema de las Naciones Unidas a favor de los pueblos indígenas.

Desde la perspectiva de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es importante apoyar las actividades económicas de los pueblos indígenas y su empoderamiento político. Es esencial reconocer y proteger su derecho sobre la tierra a fin de resguardar sus medios de subsistencia y las economías basadas en la comunidad.

La OIT y el Convenio 169

El borrador del documento final, que deberá ser aprobado por la Conferencia Mundial, tiene una importancia particular para la OIT, en cuanto institución responsable del Convenio núm. 169, un instrumento internacional jurídicamente vinculante específicamente dedicado a los pueblos indígenas.

Desde su adopción hace 25 años, el Convenio núm. 169 ha impulsado el proceso de transformación de gran alcance hacia una mayor democracia, respeto de los derechos humanos, sociedades inclusivas y la paz en numerosos países, sobre todo en América Latina y el Caribe.

La Declaración de las Naciones Unidas de 2007 ha amplificado el movimiento y el compromiso mundial hacia los derechos de los pueblos indígenas. Pero aún queda mucho por hacer para promover la ratificación del Convenio núm. 169 en Europa, África y Asia-Pacífico. Entre las 22 ratificaciones registradas en la OIT hasta el momento, sólo siete son de países en esas regiones.

Obligación de los gobiernos

El Convenio regula la obligación del Estado de consultar a los pueblos indígenas en relación a las medidas legislativas y administrativas que pueden afectarlos, incluyendo la aprobación para la exploración y explotación de los recursos naturales que pertenecen a las tierras que ellos tradicionalmente ocupan o usan. El Convenio también insta a establecer mecanismos para su participación en los procesos de toma de decisiones.

En la mayoría de los países, para aplicar estas disposiciones es necesario un proceso constante y a largo plazo que requiere de un apoyo continuo, intercambio de experiencias e incentivos. Pero son inversiones esenciales para la construcción de relaciones fructíferas entre los pueblos indígenas y los gobiernos, así como para el desarrollo sostenible y la plena realización de los derechos de los pueblos indígenas y de sus legítimas aspiraciones.

Swisslatin (22.09.2014)