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Robert Mardini (Centro) (Foto CICR)

Robert Mardini (Centro) (Foto CICR)

El organismo aboga por el respeto del derecho internacional humanitario que prohíbe las armas químicas y biológicas.

El jefe de Actividades Operacionales del CICR en Oriente Próximo y Oriente Medio, Robert Mardini, explica la posición del CICR ante el supuesto uso de armas químicas en Siria y aboga por el respeto del derecho internacional humanitario que prohíbe terminantemente las armas químicas y biológicas.

El delegado del CICR explica que la organización humanitaria no participa actualmente y jamás ha participado en una investigación formal acerca del presunto uso de armas químicas en Siria. Tampoco dispone de conocimientos especializados en ese ámbito, ni de los recursos necesarios para hacerlo.

“No obstante, explica, el CICR saluda toda iniciativa o actividad, incluidas las investigaciones objetivas y sistemáticas del supuesto uso de armas químicas, que ayude a esclarecer acontecimientos que puedan entrañar una violación del derecho internacional humanitario.”

Confidencialidad no condicional

Robert Mardini precisa que en el caso que el CICR deseara formular observaciones o manifestar preocupación a este respecto, se comunicaría en primer lugar, como es oportuno, con la parte concernida, de forma estrictamente bilateral y confidencial.

Sin embargo, puntualiza que la confidencialidad del CICR no es incondicional y no debe confundirse con la complacencia.

“El hecho de que no nos expresemos públicamente sobre determinadas cuestiones no significa que las aprobemos o que no adoptemos ninguna medida. Podemos ser muy tenaces y concienzudos cuando examinamos las presuntas violaciones del derecho internacional y, en caso necesario, estamos dispuestos a hacer llegar nuestras preocupaciones hasta los jefes de Estado o de Gobierno. Nos reservamos el derecho de expresarnos. En casos excepcionales, incluso hemos tomado la difícil decisión de poner fin a nuestras actividades”, señala.

Capacidad humana de prestar asistencia

Sobre la eventual capacidad del organismo internacional para prestar asistencia a las víctimas de armas químicas, dijo que ello depende de las circunstancias y también de la envergadura del ataque y de los tipos de armas empleadas.

“Habida cuenta de que, actualmente, parece no haber una capacidad humanitaria internacional eficaz para hacer frente a un uso de armas químicas a gran escala, toda actividad de asistencia plantearía considerables desafíos”, explica.

No obstante precisa que el CICR ha elaborado planes de contingencia que le permitirían mantener determinadas actividades limitadas, en caso de uso de armas químicas a pequeña escala, sin poner en peligro la salud y la seguridad de su personal.

Respetar el Derecho Humanitario

A juicio del delegado, no cabe duda de que, para evitar esta situación, lo más eficaz sería que todas las partes respetaran el derecho internacional humanitario, el cual prohíbe terminantemente el uso de armas químicas.

Robert Mardini valora el constante diálogo que el CICR mantiene con las partes en conflicto a fin de prevenir violaciones del ese derecho fundamental, del cual el organismo es depositario.

Swisslatin (26.08.2013)