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Un plato vacío símbolo del necesitado (UN)

La ONU celebra el 5 de septiembre como el Día Internacional de la Beneficencia.

Para la ONU, la beneficencia puede contribuir a la promoción del diálogo, la solidaridad y la comprensión mutua entre las personas. También puede aliviar los peores efectos de las crisis humanitarias, complementar los servicios públicos de atención de la salud, la educación, la vivienda y la protección de la infancia.

En reconocimiento del papel de la caridad a la hora de mitigar el sufrimiento humano, la Asamblea General de las Naciones Unidas, decidió designar el 5 de septiembre como Día Internacional de la Beneficencia.

Caridad y desarrollo sostenible

En un mundo cada vez más dividido, los 193 países que componen las Naciones Unidas fueron capaces de ponerse de acuerdo hace dos años y adoptar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que reconocen la importancia del compromiso cívico.

Esos 17 objetivos -que pueden agruparse en seis «elementos esenciales»: la dignidad, los seres humanos, el planeta, la prosperidad, la justicia y las alianzas – tienen el potencial de transformar nuestras vidas y nuestro planeta a través de la armonización y, de esa forma, hacer frente a los desafíos que enfrenta la humanidad.

También proporcionan el marco necesario para que las instituciones filantrópicas permitan a todas las personas contribuir al mejoramiento de nuestro mundo.

Voluntariado y filantropía

La ONU reconoce que en términos de desarrollo, los gobiernos no pueden actuar solos y que el compromiso cívico, a través del voluntariado y la filantropía, desempeña un papel importante en la creación del deseado paradigma.

Estos son algunos ejemplos de participación cívica que contribuyen al desarrollo sostenible mundial:

– Aumentar la concienciación acerca de la dificultad de los desafíos, e impulsar una acción colectiva en temas mundiales.

– Aumentar la confianza entre los diversos grupos y construir el llamado capital social.

– Eliminar las barreras sociales y culturales y crear la cohesión entre los distintos miembros y grupos de la sociedad.

– Desarrollar la resiliencia a través de la acción comunitaria, y mejorar el sentido de responsabilidad de la comunidad.

Caridad y vínculos sociales

La beneficencia, así como el voluntariado y las filantropía, constituye una verdadera vinculación social y contribuye a la creación de sociedades inclusivas y resistentes al permitir aliviar los peores efectos de las crisis humanitarias, complementar los servicios públicos de atención de la salud, la educación, la vivienda y la protección de la infancia.

Además, ayuda a promover la cultura, la ciencia, el deporte y la protección del patrimonio cultural y natural. También ayuda a concienciar sobre los derechos de los marginados y desfavorecidos, y permite guardar nuestra humanidad en situaciones de conflicto.

Swisslatin / UN News (05.09.2017)