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El Papa Francisco recibido por los dirigentes del Consejo Mundial de Iglesias. (foto WCC)

En su corta visita a Ginebra, Suiza, el Papa Francisco celebró una misa ante 37.000 fieles en el Salón de Exposiciones Palexpo. Esta visita presentó un gasto de 2.200.000 dólares, que la diócesis local espera cubrir con dones particulares, al no encontrar un gran patrocinador, ni tampoco tener subvención estatal.

La presencia del Papa Francisco en Ginebra se debe a una invitación que le extendió el Consejo Mundial de Iglesias, que componen 350 Iglesias Cristianas, con motivo de su 70° Aniversario y con el fin de estrechar lazos con el Vaticano y la Iglesia Católica Romana.

El Papa llegó pasado las 10 horas al aeropuerto Cointrin de Ginebra, abajo de la escala dos guardias papales, que son de origen suizo le rindieron honores antes de que se le acercara el presidente de la Confederación Suiza, Alain Berset, para darle la bienvenida y presentar a quienes les acompañaban en protocolo, autoridades de la Confederación y del Cantón de Ginebra.

Recibió en la sala VIP del aeropuerto, algunos obsequios y recuerdos que le otorgarán las autoridades locales, luego se sentaron el Papa Francisco y el presidente suizo para tener un corto dialogo en privado, donde le solicito a este que la Suiza ayudara, con su saber de dialogar, a desarmar los conflictos existentes.

Luego se dirigió en un auto Fiat modelo Tipo, cerrado, esta vez no usará el Papa Movil, al Centro Ecuménico, que se encuentra a pocos minutos del aeropuerto, escoltado por otros vehículos donde iban su delegación que le acompañaba y los servicios de seguridad

En el Centro Ecuménico, fue recibido por el Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, la Dra. Agnes Abuom, Prof. Dr. Gennadios de Sassima, la Obispa Mary Ann Swenson y otros dirigentes de diversas iglesias cristianas del mundo. Al interior se llevó a cabo un acto litúrgico, con cánticos cristianos, oraciones, plegarias de distintos miembros de iglesias y un mensaje del Papa Francisco que leyó en italiano.

El papa Francisco recibió como obsequio una cruz con un mensaje, tallada por un artista keniano sordomudo, como símbolo de la discapacidad.

En su mensaje, en esta ceremonia fue de que la religión, por lo tanto todas las iglesias “son para unir y no para separar” e insistió, de sus discursos anteriores, el dialogar con otras creencias religiosas.

Pasado el mediodía se dirigió a Bossey en el cantón de Vaud, frente al lago Lemán, para un almuerzo que le ofreció el Instituto Ecuménico, donde se prepara a jóvenes de todo el mundo para un nuevo tipo de iglesia.

Para la misa llegaron fieles de toda la Suiza y también de países vecinos, como la Francia, asi también dirigentes de otras iglesias cristianas como invitados. Cabe señalar que Ginebra por tradición es una ciudad protestante, la emigración de los últimos dos decenios hace que haya mas católicos que protestantes, pero en general la mayoría de la población es no creyente.

En su plegaria evocó la necesidad de guardar todas las pequeñas cosas que tenemos y nunca botar o desperdiciar. Así también llamó al perdón, que era necesario el siempre perdonar, “como lo hizo Jesús con sus discípulos” dijo.

intervino también Monseñor Charles Morerod, Obispo de Lausana, Ginebra y Friburgo, para agradecer al Consejo Mundial de Iglesias por la invitación que hizo al Papa Francisco, lo que permitió a los fieles católicos de Suiza tenerlo cerca.

“La proclamación de la fe y un anuncio común por parte de los cristianos exige más que nunca este regreso a la simplicidad del evangelio que los santos han pedido durante su historia.” dijo Monseñor Morerod.

Una vez finalizada la misa bajo los aplausos de los presentes y con un Arrideverci! del Papa Francisco, este se dirigio al aeropuerto para su retorno al Vaticano, después de 11 horas de visita en Ginebra.

Ya habían pasado 34 años que un Papa no visitaba el Consejo Mundial de Iglesias, Paul VI lo hizo en 1969 y Jean-Paul II en el año 1984, quién volvió a visitar la suiza el 1985 haciendo una pequeña escala en Zurich para dirigirse a  Liechtenstein una visita a la capital Berna el 2004.

El cupo total que se adapto en el Salón de exposiciones Palexpo,  para esta misa fue de 41.000 personas, es justamente la seguridad de este publico, mas que la del Papa Francisco, se lleva casí el 40% del gasto, las medidas de seguridad son extremas, los periodistas que debimos solicitar en mayo las acreditaciones, fuimos chequeados por la policía, lo que atraso la entrega de las acreditaciones y solo a 24 hrs de la llegada se pudieron obtener.

Cerca de 2000 periodistas acreditados, pero solo, por esto de la seguridad, un selecto grupo pudo estar en la sala de prensa y cerca de las actividades del Papa, quienes proporcionaban a todos los medios, las fotos y vídeos, pero a la distancia en streaming  se podía seguir todo lo que pasaba. Salvo la misa donde pudimos asistir en directo.

Otros datos de esta visita  que pueden ser curiosos: Se ocuparon 50 camiones de carga para transportar el material, del cual 20 solo para traer las bancas para las 41.000 personas, que se trajeron de Francia.

En 48 horas de trabajo se adapto el salón de exposiciones en una Iglesia, Solo tendrán 8 horas de noche para el desmontaje, a fin de entregar el recinto y no pagar otro día de arriendo.

Se colocaron 5 pantallas gigantes, como en los grandes eventos de espectáculos. Y por último 50 puertas de seguridad con rayos X, similar a los del aeropuerto, por donde debimos pasar todos los asistentes a esta ceremonia.

Swisslatin / Hernán Dufey (21.06.2018)