Print Friendly, PDF & Email
Trabajo por cuenta de una anciana (WB)

Trabajo por cuenta de una anciana (WB)

La OIT y los trabajadores de edad: tanto un factor dinamizante de la economía, como un factor de desajuste.

Más envejece una fuerza de trabajo, mayor es la probabilidad de ralentizaciones del crecimiento económico. Pero no es la edad de la fuerza de trabajo de por sí el problema, sino más bien es el envejecimiento de la población activa lo que hace que una economía sea más vulnerable al debilitamiento del crecimiento.

Es lo que sostiene Ekkehard Ernst, economista principal de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que explica la diferencia entre la edad de la fuerza de trabajo y el envejecimiento del mercado laboral y sus repercusiones sobre el crecimiento económico.

“De hecho, las economías que tienen una fuerza de trabajo en promedio más vieja tienen mayores probabilidades de experimentar una aceleración de su crecimiento”, agrega.

Un factor dinamizante y desajuste

Los trabajadores de edad son considerados como un factor dinamizante de la economía debido a su mayor experiencia, la cual puede ayudarlos a juzgar de manera más acertada si, por ejemplo, una tecnología beneficiará o no los procesos de trabajo.

“Pero, cuando la fuerza laboral en sí envejece rápidamente, podría haber un desajuste de las competencias que es más difícil de resolver, ya que las empresas deberán adaptar el lugar de trabajo a las necesidades de los trabajadores mayores”, enfatiza Ernst.

Tareas cognitivas para los adultos

En general, los trabajadores de edad pueden estar propensos a adoptar nuevas tecnologías, dado que el progreso tecnológico con frecuencia los favorece, permitiéndoles sustituir los empleos que requieren esfuerzo físico por tareas cognitivas, a las cuales ellos pueden adaptarse mejor que los colegas más jóvenes.

“El número de personas mayores está aumentando en todo el mundo. La proporción de trabajadores de 55 años o más en la fuerza de trabajo mundial pasó de 10,5 por ciento en 1990 a un nivel sin precedentes de 14,3 por ciento en 2014”.

Emplear más mujeres

¿Cómo compensarán los países una oferta de mano de obra que envejece? Ekkehard Ernst afirma que los trabajadores mayores deberían ser estimulados a conservar su empleo. Otra parte de la solución consiste en emplear a más mujeres.

“Las economías que tienen tasas de participación de las mujeres más altas experimentan menos recesiones económicas. Más mujeres trabajadoras no sólo hacen las economías más resistentes a las crisis económicas, además una fuerza laboral más femenina es también un poderoso dispositivo contra la pobreza”, subraya Ekkehard Ernst.

Para las mujeres, las medidas de estímulo comprenden: horarios flexibles, prestaciones de maternidad y subsidios familiares. Para los trabajadores de edad, se trata de medidas que reduzcan las penalizaciones fiscales para los jubilados.

Swisslatin / ILO News /Carla Dryasdale  (08.04.2015)