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Un mercado andino (Foto WB/ Carnemark)

Un mercado andino (Foto WB/ Curt Carnemark)

Estudio conjunto de la OIT y la UNCTAD insta a otorgar mayor prioridad política al sector agrícola.

La Conferencia de la ONU para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD)  y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) instan a otorgar mayor prioridad política al sector agrícola para crear nuevos empleos y aliviar la pobreza en el mundo.

Un reciente estudio “La distribución de las cosechas: agricultura, comercio y empleo”, financiado con apoyo de la Unión Europea, sostiene esencialmente que el comercio de productos agrícolas puede representar una oportunidad para crear empleos.

Por un comercio agrícola eficiente

Publicado en el marco del proyecto de cooperación técnica “Evaluar y abordar los efectos del comercio en el empleo”, dirigido conjuntamente por la Comisión Europea y la OIT, la nueva investigación establece un vínculo estrecho entre la reducción de la pobreza, por una parte, y la producción y el comercio agrícola eficaces, por otra.

Destaca además, el papel fundamental que puede desempeñar la agricultura en la economía cuando se trata de la creación nuevos empleos a partir de la base que la agricultura emplea a más de mil millones de personas en los países en desarrollo, lo cual representa 48 por ciento de su fuerza laboral.

Efecto en países en desarrollo

La publicación analiza el impacto del comercio de productos agrícolas en los mercados laborales en los países en desarrollo y, en particular, su impacto en la creación y destrucción de empleos en el sector agrícola.  En la actualidad, los países en desarrollo representan 37 por ciento del comercio agrícola, en comparación con 30 por ciento en el año 2000.

Dado que muchos trabajadores agrícolas son miembros de hogares pobres – por ejemplo, 96 por ciento de los trabajadores agrícolas en Guatemala ganan menos del salario mínimo – la relación entre comercio y empleo en la agricultura es muy importante para la reducción de la pobreza y para las estrategias de desarrollo más amplias.

No hay milagros

Los datos presentados indican que es poco probable que el comercio agrícola produzca “milagros” en lo que se refiere a la creación de empleos o genere pérdidas drásticas de puestos de trabajo. Un escenario de liberalización multilateral moderado, por ejemplo, pronostica una disminución del empleo agrícola en los países desarrollados de alrededor de 0,6 por ciento y un incremento de cerca de 0,25 por ciento en los países en desarrollo.

Sin embargo, el comercio de productos agrícolas puede representar una oportunidad para el desarrollo y el empleo, concluye el libro. También destaca la importancia de la protección social en la reducción de la vulnerabilidad de los trabajadores de la agricultura, y recomienda la promoción sistemática de la productividad agrícola para aumentar la competitividad en los mercados mundiales.

Empleo y agricultura

El estudio, publicado bajo forma de un libro, incluye una serie de estudios de casos a nivel nacional, regional y mundial sobre el impacto del comercio agrícola en el empleo. Analiza cómo las preocupaciones en materia de empleo en la agricultura se reflejan en las políticas comerciales nacionales y en los acuerdos regionales y multilaterales.

Además, el libro intenta aclarar cómo los cambios en la productividad, la seguridad alimentaria, la migración de las zonas rurales a las urbanas, las competencias y la reglamentación nacional afectan la relación entre el comercio y el empleo en la agricultura.

Swisslatin (15.05.2013)