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La Organización Panamericana de la Salud dice que los exámenes periódicos son fundamentales para poner fin al cáncer cervicouterino. (foto ONU news)

Una nueva campaña de la OPS con historias reales de mujeres latinoamericanas tiene la intención de sensibilizar a la población sobre la importancia de hacer uso de las medidas preventivas para evitar el cáncer del cuello del útero, un mal que mata a 34.000 mujeres de la región anualmente.

Su origen es un virus

A diferencia de otros tipos de cáncer, el del cuello del útero se debe a un virus muy común, el del papiloma humano, explica Silvana Luciani, jefa de la Unidad de Enfermedades no Transmisibles de la OPS.

“Es una enfermedad que empieza con una infección producida por el virus del papiloma humano (VPH). Es un tipo de cáncer que se desarrolla muy lentamente después de una infección con el virus, que se transmite por contacto sexual. La persistencia de la infección es la que da lugar al cáncer del cuello del útero”, señala.

Pero la infección que deviene en cáncer es asintomática, agrega Luciani.

“La infección no tiene síntomas per se. Tener una infección por VPH no es malo, el problema es la persistencia. ¿Cómo puede saber una mujer si tiene una infección persistente? Con una prueba de VPH. Por eso es tan importante que todas las mujeres de 30 años en adelante acudan a los servicios de salud para hacerse un Papanicolau o una prueba de VPH.”

La buena noticia es que, si bien el virus es común, no todos sus tipos causan cáncer, de ahí la importancia de realizarse una prueba para detectarlo.

Además, existe una vacuna para prevenir el virus.

“La vacuna contra el VPH se administra a las niñas entre los 9 y 14 años, es decir, antes de que inicien su vida sexual”, subraya Luciani.

Que nada te detenga

Que nada te detenga, dice la campaña de la OPS a todas las mujeres de nuestra región, porque esos cuidados y pruebas pueden salvar vidas aun cuando el virus del papiloma humano ha causado ya una lesión precancerosa, como le ocurrió a Fanny Romero, de Honduras.

“La doctora me dijo que mi examen había resultado positivo. Al principio sentí dentro de mí algo fuerte. Luego, le dije a la doctora “dígame si me voy a morir o si no me voy a morir”. Me respondió que todavía no se había convertido en cáncer y me dio a leer un folleto para ver si estaba de acuerdo con el tratamiento, entonces le dije que sí, que estaba de acuerdo”, relata Fanny.

La campaña de la OPS presenta la historia de mujeres como Fanny en Bolivia, o Fanny, en Honduras, además de materiales e información para sensibilizar a la población sobre la importancia de vacunar a sus hijas contra el virus del papiloma humano o de realizarse exámenes periódicos para evitar que el cáncer de cérvix trunque la vida de las mujeres.

Después de todo, recalca Silvana Luciani, se trata de una enfermedad prevenible.

“A largo plazo, tenemos la visión de eliminar el cáncer cervicouterino”, concluye.

La campaña se difunde en el sitio web y las redes sociales de la OPS, conócela aquí.

Swisslatin / ONU news (11.01.2019)