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Niño en la ciudad Songinokhairkhan, donde los elevados niveles de contaminación del aire son peligrosos. (foto UNICEF/Mungunkhishig Batbaatar)

La contaminación atmosférica continúa produciendo estragos en la salud de los seres humanos y se calcula que afecta ya al 90% de la población mundial, además de ser responsable de la muerte prematura de siete millones de personas cada año, entre ellos 600.000 niños.

Durante una intervención ante el Consejo de Derechos Humanos, el relator especial sobre los derechos humanos y el medio ambiente, calificó este lunes a la contaminación atmosférica de “asesino silencioso” y resaltó que no recibe la atención adecuada “ya que estas muertes no son tan trágicas como las causadas por desastres o epidemias”.

Ante este flagelo, David R. Boyd, destacó que la polución es un problema prevenible y exhortó a los Estados a “cumplir con sus obligaciones jurídicas de garantizar un aire limpio”, una condición básica para el goce del derecho a la vida, la salud, el agua y el saneamiento, una vivienda adecuada y un medio ambiente saludable.

Boyd indicó que este último derecho está reconocido legalmente por 155 Estados “y que debería ser reconocido a nivel mundial”.

El relator especial destacó la ubicuidad de los contaminantes atmosféricos ocasionados principalmente por la quema de combustibles fósiles para la producción de electricidad, el transporte, la calefacción, la actividad industrial o la mala gestión de residuos.

Siete respuestas a la contaminación atmosférica

Como posibles soluciones al problema de la polución atmosférica, Boyd listó siete medidas que deberían ser adoptadas por cada Estado.

Entre ellas se cuentan: vigilar la calidad del aire y sus efectos en la salud de las personas; determinar las fuentes de contaminación atmosférica; informar al público sobre la situación atmosférica; promulgar leyes, reglamentos y normas sobre la calidad del aire y establecer y aplicar planes locales, nacionales, e incluso regionales sobre la calidad del aire; cumplir las normativas y evaluar los progresos.

”Hay muchos ejemplos de buenas prácticas, como los programas en la India e Indonesia, que han ayudado a millones de familias pobres al cambio de técnicas de cocinado más ecológicas (evitando la contaminación causada por la quema de combustibles sólidos dentro de su hogar)  y como los Estados que están eliminando el uso de las centrales eléctricas de carbón con grandes resultados “, dijo Boyd.

El PNUMA presenta su informe anual

Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó hoy su informe anual 2018 en el que recoge una amplia lista de iniciativas beneficiosas con nuestro entorno como la lucha contra la contaminación aérea y marítima, o la ayuda proporcionada a los países para alcanzar sus objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El informe, publicado antes del inicio de la cuarta Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente que se celebrará en la ciudad keniana de Nairobi entre el 11 y el 15 de marzo, muestra que se está acelerando el ritmo de acción en muchas cuestiones ambientales interconectadas.

El estudio destaca avances como el compromiso de la India de renunciar a los productos plásticos de un solo uso para el año 2022; la propuesta de la Unión Europea de prohibir diez de esos artículos, que representan el 70% de todos los desechos marinos, para 2025; y el compromiso de 57 países, que abarcan el 60% de las costas del mundo, con la campaña “Mares limpios”, la mayor iniciativa mundial para combatir la basura marítima.

Con relación a la financiación del desarrollo sostenible, se logró que 45 bancos o instituciones financieras apoyaran los principios de banca ética elaborados por la Iniciativa Financiera del PNUMA y se lanzó el primer Bono de Paisajes Tropicales, por valor de 95 millones de dólares, que servirá para restaurar 80.000 hectáreas de bosques en Indonesia. También se consiguió que la emisión de bonos verdes creciera de 11.000 millones de dólares en 2013 a 155.000 millones de dólares en 2017.

Igualmente, cabe destacar que el Programa de Colaboración de la ONU para Reducir las Emisiones debidas a la Deforestación y la Degradación Forestal en los Países en Desarrollo (UN-REDD) celebró su décimo aniversario e indicó que más de 30 países presentaron estrategias o planes de acción nacionales REDD+, y que 17 los adoptaron.

Swisslatin /  ONU news (05.03.2019)

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