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Hombres y mujeres han servido como cascos azules desde la primera misión en 1948 y 3800 han perdido la vida, 98 de ellos el año pasado. (foto MINUSCA / Hervé Serefio)

La paz en el mundo es posible, señalo Ana Beatriz Cisneros Ravel, capitán primero enfermera del Ejército mexicano que participó durante catorce meses en la Misión de las Naciones Unidas en Colombia.

Otros compañeros suyos relatan la emoción que sintieron cuando participaron en el desarme de un grupo armado propiciado en un acuerdo de paz o al servir para tender una mano a quien lo necesita.

Ana Beatriz recuerda que era la única mujer del equipo y que esto no le representó ningún impedimento para realizar su labor; por el contrario, pudo constatar la buena preparación que tiene, lo que le permitió despeñar funciones de patrullaje, de reuniones con la población y posteriormente fue ascendida a encargada de recursos humanos de observadores militares.

Las personas que asisten a las Misiones de Mantenimiento de Paz de Naciones Unidas reciben capacitación especial y permanecen en las zonas de conflicto durante varios meses lejos de sus familiares y amigos, en algunos casos, incluso arriesgan sus vidas para proteger a civiles de la violencia.

Pero el sacrificio vale la pena. “Ser parte de ese momento en el que un grupo armado depone las armas para lograr un acuerdo de paz y una reincorporación a la sociedad es algo que es impresionante, que no se me va a olvidar nunca en la vida” relata Vitalio Pinedo Díaz, teniente coronel de Artillería Diplomado de Estado Mayor, que también participó en la Misión de Colombia y que actualmente se desempeña como director del Centro de Entrenamiento Conjunto de Operaciones de Paz en México (CECOPAM).

Ayuda a quienes más lo necesitan

La población civil está en el centro de las operaciones de las Misiones de Mantenimiento de Paz de las Naciones Unidas. Este año, el lema del Día Internacional del Personal de Paz de las Naciones Unidas, que se conmemora cada 29 de mayo, hace referencia a este cometido:  “Proteger a los civiles, mantener la paz”.

Al respecto, el también teniente coronel de Artillería Diplomado de Estado Mayor, Aldo René Victoria García, quien estuvo desplegado con los cascos azules en el Sahara Occidental, explica que “es importante participar en este tipo de misiones porque el mundo tiene necesidades, existe mucha gente que tiene la necesidad de que se le tienda una mano y Naciones Unidas a través de este tipo de misiones, brinda esa ayuda tan necesaria para que esos conflictos se solucionen y esas personas vulnerables sean atendidas”.

Al hablar de su experiencia en la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), en la que se desempeñó como observador militar, recuerda que fue una experiencia que le marcó por las condiciones tan difíciles en las que vivían, “en el desierto, en donde no teníamos nada en 200 kilómetros a la redonda más que arena”. Pero a pesar de ello es una experiencia que repetiría.

Lo mismo opina el sargento primero de Zapadores Ángel Ulises Hernández García que participó en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH).  “Si la Secretaría de la Defensa Nacional me ordena desplegar nuevamente, estaría con toda la buena disposición para volver a salir y poner en alto el nombre de las fuerzas armadas y de México en el extranjero”.

El papel de las mujeres en las misiones de paz

Ana Beatriz Cisneros Ravel se siente muy entusiasmada porque cada vez más mujeres se preparen para ser parte de las Misiones de Mantenimiento de Paz de las Naciones Unidas.

Si bien ella considera que tanto hombres como mujeres hacen grandes aportaciones, explica que ellas tienen grandes habilidades de negociación y para generar confianza entre la población civil, especialmente entre las poblaciones más vulnerables que son las mujeres, los menores y adultos mayores.

“Sabemos que en las áreas postconflicto existen muchas mujeres que sufrieron violaciones sexuales; además, las niñas son la población más vulnerable que existe, entonces al ver la presencia de una mujer, se acercan”. 

Además, dijo, “se ha demostrado que donde hay una mujer, se llega más fácilmente a un acuerdo, hay una mayor posibilidad de que esa paz vaya a ser duradera”.

Respecto a las oportunidades de desarrollo en este ambiente, de las fuerzas armadas, que durante años se ha considerado masculino, Cisneros Ravel explica que hay más apertura, que hoy cuentan con las mismas oportunidades para capacitarse y para ser consideradas en las misiones de Naciones Unidas.

México en las misiones de la paz

En enero de 2018 fue inaugurado el Centro de Entrenamiento Conjunto de Operaciones de Paz en México (CECOPAM). En él se imparten dos cursos: el de Militares Expertos en Misión y el de Oficiales de Estado Mayor de Naciones Unidas. 

Cada uno de estos cursos tiene una duración de tres semanas y el objetivo es capacitar al personal para que esté en condiciones de cumplir las misiones que se les asignen y que tengan conocimientos en materia de derechos humanos, género y del trabajo de las Naciones Unidas, entre otras cosas. 

Desde su inauguración, se han capacitado 243 elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal:  185 hombres y 49 mujeres. Actualmente el Centro se está ampliando para poder recibir, en 2020, a más estudiantes nacionales e internacionales.

El teniente Vitalio Pinedo Díaz, director de este Centro, dice convencido que participar en este tipo de misiones de paz de Naciones Unidas es de la mayor importancia para México.

“Actualmente vivimos un mundo globalizado, lo que pasa en otras partes del mundo nos afecta de manera directa. En nuestro país, las fuerzas armadas realizan muchas acciones para ayudar a la población civil como el ‘Plan DN-III-E’ con el que brindamos auxilio ante situaciones de desastres. Compartir nuestra experiencia en este y otros rubros en otros países, es para nosotros una gran oportunidad y un orgullo”, concluyó.

En este sentido, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, señala que, para millones de personas afectadas por conflictos en todo el mundo, el mantenimiento de la paz es una necesidad y una esperanza: “Trabajemos juntos para hacer que nuestras operaciones sean más eficaces en la protección de las personas y en la promoción de la paz”.

Swisslatin / Gabriela Ramírez, CI ONU México.