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docencia

(foto UN/ Yutaka Nagata)

La UNESCO sostiene el lanzamiento de la nueva campaña de gran envergadura destinada a que todos los niños vayan a la escuela para 2015, calificándola de “llamamiento histórico a la acción” y prometió el pleno apoyo de la Organización para que se vea coronada por el éxito.

“La educación ante todo” aspira a movilizar a todos los asociados, tradicionales y nuevos, para hacer que la educación figure en primer orden en la agenda de desarrollo; la iniciativa se dará tres prioridades: lograr mayor equidad en el acceso, mejorar la calidad del aprendizaje y promover la ciudadanía mundial.

Promesas de financiamiento

La campaña iniciada esta semana por el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon ya suscitó promesas por más de 1.500 millones de dólares para su puesta en marcha. “La educación es esperanza y dignidad, es crecimiento y desarrollo, es la piedra angular de unas sociedades saludables”, declaró Ban Ki-Moon.

Más docentes y mejor preparados

Por su parte la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, que actuará como secretaria ejecutiva del Comité directivo de la campaña, abogó por un aumento de la educación y la alfabetización de las mujeres para garantizar que las madres envíen a sus hijos a la escuela, por un mayor número de docentes, mejor preparados y por una transformación de la educación en vector de la ciudadanía mundial.

Sistemas educativos en causa

Irina Bokova dijo que los sistemas educativos del mundo no están a la altura de lo que se espera de ellos e instó a una transformación de la manera en la que se educa y de los fines con los que se hace.

El seguimiento periódico que efectúa la UNESCO demuestra que aunque en los últimos decenios la educación ha progresado considerablemente, en la actualidad tiende a estancarse. Sin un esfuerzo decidido existe un peligro real de que en 2015 haya más niños no escolarizados que hoy.

El organismo estima que aproximadamente 61 millones de niños en edad de ir a la escuela, siguen sin tener acceso a ella mientras que 250 millones que hubieran debido llegar al cuarto grado no saben leer ni escribir, estén o no escolarizados.

Sigue habiendo unos 775 millones de adultos analfabetos, de los cuales dos tercios son niñas y mujeres En todas partes los jóvenes están engrosando las filas de los desempleados, lo cual profundiza las desigualdades y alimenta las tensiones sociales.

Swisslatin (07.10.2012)