Print Friendly, PDF & Email
deshielo

(foto UNEP)

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha identificado otro factor que amenaza al planeta con el calentamiento global, el derretimiento de la capa del suelo congelada permanentemente en las regiones polares, llamada, permafrost.

Un informe del organismo de la ONU señala que hasta el momento, las proyecciones de calentamiento del planeta no habían tomado en cuenta que la capa del suelo que se encuentra congelada permanentemente en las regiones polares –o permafrost– ha empezado a fundirse y señaló que esto puede acelerar el cambio climático.

Alteraciones de los ecosistemas

El PNUMA explicó que al derretirse, el permafrost causará grandes emisiones de dióxido de carbono y metano, lo que alteraría los ecosistemas y causaría daños graves de infraestructura dado que el suelo sería cada vez más inestable.

Ante este panorama, el estudio insta al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático a evaluar la magnitud del fenómeno y a crear redes nacionales de monitoreo y exhorta a elaborar planes de adaptación para afrontar los impactos de las emisiones.

El permafrost cubre casi la cuarta parte del hemisferio norte y contiene 1.700 gigatones de carbón, dos veces la cantidad que hay actualmente de ese elemento en la atmósfera.

Récord de gases de efecto invernadero

Por su parte informó hoy la Organización Meteorológica Mundial (OMM), informó que la cantidad de gases de efecto invernadero en la atmósfera alcanzó un nuevo récord en 2011. Entre 1990 y 2011 la radioactividad aumentó un 30% debido al incremento de dióxido de carbono, metano y otros gases.

Los niveles de dióxido de carbono, la principal causa del cambio climático producida por el hombre, aumentó 400 partes por millón en 2011.

Impacto negativo

Esos miles de millones de toneladas de dióxido de carbono tendrán un impacto negativo en todos los aspectos de la vida en la tierra, lamentó el secretario general de la OMM, Michel Jarraud.

“Incluso si mañana pudiésemos parar nuevas emisiones, y sabemos que eso no es posible, pero incluso si pudiésemos hacerlo, esos gases de efecto invernadero que han estado dañando la atmósfera seguirían teniendo un efecto durante siglos”, afirmó.

También recordó que esos gases causan la acidificación de los océanos, con graves repercusiones para la cadena alimentaria marina y para los arrecifes de coral.

Swisslatin / CNUN (28.11.2012)