>
>
Niños migrantes (Foto WB)

Niños migrantes (Foto WB)

Los países de la región abogan por una respuesta sostenible que ataque las causas estructurales de este fenómeno.

El aumento de la emigración irregular en la frontera entre Estados Unidos y México ha desatado una crisis de la niñez migrante en los países de Centroamérica, que claman en la ONU por una respuesta sostenible que ataque las causas estructurales de este fenómeno.

Los países más afectados por esta situación, El Salvador y Guatemala, plantean la necesidad de responder de una manera conjunta entre los países implicados con un impulso al desarrollo y las oportunidades para los menores y los jóvenes.

Un llamado a EE.UU

“Esperamos que el pueblo y el gobierno de Estados Unidos comprendan que la crisis migratoria precisa de una respuesta estratégica que ataque las causas estructurales de este fenómeno y ofrezca respuestas sostenibles”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Carlos Raúl Morales

El canciller guatemalteco explicó que eso implica el trabajo conjunto de Honduras, El Salvador y Guatemala, además de un manejo inteligente de un programa de empleos estacionales que satisfaga las demandas del mercado laboral de Estados Unidos y la oferta de trabajadores centroamericanos.

No criminalizar a los migrantes

Además, dijo, es importante regularizar a las poblaciones indocumentadas en Estados Unidos y no criminalizar a los migrantes sino a quienes trafican con ellos y cometen delitos como la trata, la extorsión y el secuestro.

En este mismo sentido se manifestó el presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén, que en la ONU pidió a la comunidad internacional apoyo para afrontar el incremento del flujo de la migración de los niños no acompañados que viajan hacia Estados Unidos. El mandatario indicó que su gobierno está haciendo un esfuerzo para generar más conciencia sobre los riesgos que implica la migración irregular.

Un papel preponderante de la ONU

Tanto Guatemala como El Salvador han pedido a las instancias de la ONU, que sus diferentes agencias asuman un papel más preponderante en la cuestión migratoria.

Al respecto, las oficinas del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) en Guatemala, Honduras, El Salvador y México están trabajando en colaboración con los gobiernos nacionales para proteger los derechos e integridad de los niños y adolescentes que migran sin el acompañamiento de adultos.

Esta colaboración responde al incremento de la migración de menores solos hacia Estados Unidos, y consiste en apoyar las capacidades de cada país para fortalecer los servicios de cuidados básicos y la protección y asistencia legal y psicosocial a los niños en situación de tránsito, detención, repatriación y reunificación con sus familias.

Reforzar redes consulares en México

Además, UNICEF apoya la oferta de educación y las oportunidades de desarrollo positivo de los menores en sus comunidades de origen. En México ayuda a reforzar la capacidad de las redes consulares en la región para una atención especializada a los menores y sus familias, que incluye el acceso a documentos de identidad, orientación legal, reunificación familiar, protección internacional y repatriación segura, cuando sea el caso.

México es un país de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes. El 25% de los 47,000 niños que fueron detenidos en la frontera sur de los Estados Unidos entre octubre de 2013 y mayo de 2014 eran mexicanos.

Swisslatin / UN News (29.09.2014)


>