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salero

(foto archivo LDD)

Un importante compromiso consiguió la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) para conseguir la reducción del sodio alimentario en las dietas de los habitantes de América Latina.

Para ello la OPS/OMS constituyó un consorcio integrado por expertos de la salud y nutricionales de gobiernos, sociedad civil, universidades y representantes de las empresas multinacionales de la bebida y alimentarias.

Para un corazón saludable

Los integrantes del consorcio estuvieron de acuerdo en que un enfoque coordinado e inteligente para reducir el consumo de sal es necesario para la región, y que acciones coordinadas para un corazón saludable salvaría vidas y reduciría los costos asociados a las enfermedades no transmisibles en las Américas.

“El exceso de sal es muy común en nuestra dieta moderna, y todos sabemos que un grano de sal recorre un largo camino. Todos los actores interesados tenemos un papel que jugar. Trabajemos juntos y con el compromiso de caminar hacia delante”, afirmó la doctora Mirta Roses Periago, Directora de la OPS.

Cantidades excesivas de sal

Los regímenes de alimentación modernos contienen cantidades excesivas de sal. El consumo de más de 5 gramos por día en ciertas personas aumenta la prevalencia general de la hipertensión. Este padecimiento es el principal factor de riesgo para infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal y cardíaca. En muchos países de las Américas, el consumo de sal triplica el nivel recomendado.

Las principales empresas de alimentos y bebidas expresaron su compromiso con esta iniciativa.

En la reunión, se acordó implementar un enfoque común y progresivo para la reducción de sal en los alimentos, con el apoyo de los gobiernos y de la industria, así como en trabajar en la concientización del consumidor.

Reforzar la información

El consorcio trabajará conjuntamente en desarrollar un ambiente positivo para reducir el consumo de sal en las Américas, así como en establecer objetivos específicos y el tiempo en el cual se concretarán, con la industria continuando sus esfuerzos progresivos por reformular productos con menos sal.

Los gobiernos adoptarán políticas y legislación adecuadas, y con todos los socios apoyarán los esfuerzos de promoción, comunicación y marketing social.

“Hubo un claro reconocimiento a que trabajar en silos no ha producido los resultados esperados en reducir el consumo de sal excesivo en la dieta.”

“Todos los interesados directos tienen un papel a jugar en esta situación, y esfuerzos previos nos han mostrado que cuando los gobiernos trabajan con la industria y la sociedad civil en reducir la sal en los alimentos, pueden alcanzar el éxito”, dijo la doctora Irene Klinger, Asesora Principal y Coordinadora del Foro Panamericano para la Acción sobre las Enfermedades No Transmisibles.

Swisslatin (02.09.2012)