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Trabajadora doméstica - Foto LDD

Trabajadora doméstica – Foto LDD

La mayoría son mujeres indígenas, según revela primer estudio de la OIT consagrado a este tema.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al menos 52 millones de personas en el mundo – la mayoría mujeres con el 7,5% del empleo asalariado – están empleadas como trabajadores domésticos,

En algunas regiones un porcentaje mucho mayor, sobre todo en Asia, el Pacífico, América Latina y el Caribe, de este tipo de empleo, la mayoría mujeres de origen indígena.

Se trata del primer estudio que la OIT publica sobre este tipo de mano de obra generalmente explotada y mal pagada.

Trabajadores migrantes

Según las cifras de la OIT, entre mediados de los años 1990 y 2010, hubo un incremento de más de 19 millones de trabajadores domésticos. Muchos migran a otros países en búsqueda de trabajo. Es probable que las cifras incluidas en el informe subestimen los números reales de los trabajadores domésticos, que en realidad podrían ser decenas de millones más.

Las cifras también excluyen a los niños trabajadores domésticos menores de 15 años que no están comprendidos en las encuestas utilizadas por el informe. En 2008, su número fue estimado por la OIT en 7,4 millones. De ellos, se reparten la mayoría en Asia y el Pacífico: 21,4 millones, América Latina y el Caribe: 19,6 millones, África: 5,2 millones, países desarrollados: 3,6 millones, y Oriente Medio: 2,1 millones.

Sin derechos ni descanso

“A los trabajadores domésticos con frecuencia se les exige que trabajen más horas que los otros trabajadores, y en muchos países no disfrutan del mismo derecho al descanso semanal que otros trabajadores. Junto a la falta de derechos, la dependencia extrema de un empleador y la naturaleza aislada y desprotegida del trabajo doméstico pueden hacerlos vulnerables a la explotación y el abuso”, señaló Sandra Polaski, Subdirectora General de la OIT.

Más de la mitad de todos los trabajadores domésticos no tiene límites a su horario normal de trabajo en el marco de la ley nacional, y cerca de 45 por ciento no tiene derecho a períodos de descanso semanales. Poco más de la mitad de todos los trabajadores domésticos tiene derecho a un salario mínimo equivalente al de los otros trabajadores.

Falta de protección legal

Sólo diez por ciento de todos los trabajadores domésticos están cubiertos por la legislación del trabajo nacional en la misma medida que otros trabajadores, pero más de una cuarta parte están completamente excluidos de la legislación laboral nacional.

La falta de protección legal aumenta la vulnerabilidad de los trabajadores domésticos y hace que sea difícil para ellos buscar una solución. Como resultado, con frecuencia reciben salarios inferiores a los otros trabajadores en ocupaciones y horas de trabajo comparables.

Vulnerables a la explotación

La precaria situación legal de los trabajadores domésticos migrantes y su falta de conocimiento del idioma y de las leyes locales los hace especialmente vulnerables a las prácticas abusivas, como la violencia física y sexual, el abuso psicológico, la falta de pago de los salarios, la esclavitud por deudas y las condiciones de vida y de trabajo impropias.

Los trabajadores que residen en el hogar del empleador son especialmente vulnerables a la explotación, ya que con frecuencia el salario que reciben es fijo y no tiene en cuenta las horas trabajadas. En la práctica, esto significa que un trabajador domestico está disponible cuando quiera que se le necesite.

Mejorar las leyes nacionales

“Las grandes disparidades entre los salarios y las condiciones de trabajo de los trabajadores domésticos comparados con los otros trabajadores en el mismo país ponen de manifiesto la necesidad de acción a nivel nacional por parte de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores a fin de mejorar las vidas laborales de estas personas vulnerables pero muy trabajadoras”, concluyó Polaski.

Nuevo Convenio

En junio de 2011, la OIT adoptó un nuevo Convenio sobre trabajo doméstico con normas internacionales con el objetivo de garantizar condiciones de trabajo y remuneración decente para los trabajadores domésticos en todo el mundo.

Hasta el momento, el Convenio ha sido ratificado por tres países. Otros tres países han completado los procedimientos nacionales de ratificación y muchos otros los han iniciado.

Las conclusiones del informe servirán como punto de referencia que permitirá medir los progresos de la extensión de la protección legal.

Swisslatin (09.01.2013)