Teletrabajo en auge (ILO)

La nueva tendencia del “trabajo en cualquier momento y en cualquier lugar”. No hay vida privada.

Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  y Eurofound analiza cómo el uso de las modernas tecnologías de la comunicación facilita el equilibrio entre el trabajo y la vida privada pero, al mismo tiempo, borra la frontera entre el trabajo y la vida personal.

El aumento del uso de las tecnologías digitales, como los teléfonos inteligentes, las tabletas y las computadoras personales para trabajar desde casa o en cualquier lugar, está transformando rápidamente el modelo de trabajo tradicional, señala el informe “Trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar: consecuencias en el ámbito laboral”.

Esta tendencia puede mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal, reducir el tiempo de desplazamiento al lugar de trabajo y aumentar la productividad, pero también puede dar lugar a jornadas laborales más largas, mayor intensidad de trabajo e interferencia entre el trabajo y el hogar.

Los efectos positivos

El informe señala un número positivo de efectos de este tipo de trabajo (T/TICM) entre ellos una mayor autonomía sobre el horario de trabajo que permite organizar la jornada laboral con más flexibilidad, un menor tiempo de desplazamiento al lugar de trabajo que mejora el equilibrio entre la vida laboral y personal, y una mayor productividad.

También identifica diversas desventajas como la tendencia a trabajar más horas, y una superposición entre el trabajo remunerado y la vida personal, lo cual puede generar niveles de estrés más altos. El informe establece una distinción clara entre los teletrabajadores que trabajan en su casa – quienes parecen conciliar mejor la vida laboral y personal – y los trabajadores ‘muy móviles’ quienes están más expuestos a efectos negativos sobre su salud y bienestar.

Trabajo y vida personal

“Este informe muestra que el uso de las tecnologías de la comunicación modernas contribuye a conciliar mejor la vida profesional y personal pero, al mismo tiempo, también confunde los límites entre el trabajo y la vida personal, en función del lugar de trabajo y las características de las diferentes ocupaciones,” destacó Jon Messenger de la OIT, coautor del informe.

El informe ofrece recomendaciones para abordar esta disparidad, como la promoción del teletrabajo formal a tiempo parcial para ayudar a los teletrabajadores a mantener el vínculo con sus compañeros de trabajo y a mejorar el bienestar de los trabajadores en general, restringiendo al mismo tiempo el trabajo informal y suplementario T / ICTM.

“Es particularmente importante abordar la cuestión del trabajo adicional realizado gracias a las tecnologías de la comunicación modernas, por ejemplo el trabajo adicional desde el hogar, el cual puede ser considerado como horas extras no remuneradas, y también garantizar que sean respetados períodos mínimos de descanso, a fin de evitar los efectos negativos sobre la salud y el bienestar de los trabajadores,” declaró Oscar Vargas de Eurofound.

Adaptar el cambio digital al teletrabajo

Por el momento, sólo la UE cuenta con un marco general para adaptar el cambio digital al teletrabajo: el Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo. No obstante, la mayoría de las iniciativas existentes están relacionadas con el teletrabajo formal desde el hogar, mientras que los problemas parecen ser más recurrentes con el trabajo T/TICM informal y adicional.

Conforme el teletrabajo adquiere mayor importancia, así mismo hay una creciente necesidad de desconectarse para separar el trabajo remunerado de la vida personal. En el futuro, esto puede dar lugar a medidas concretas para hacer que la vida laboral sea menos invasiva, como apagar los servidores fuera del horario de trabajo a fin de prevenir que lleguen correos electrónicos durante los períodos de descanso y las vacaciones, lo cual ya es practicado en algunas empresas.

El estudio fue realizado en 15 países, incluyendo a diez países de la Unión Europea (Alemania, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, los Países Bajos, Suecia y el Reino Unido) así como Argentina, Brasil, Estados Unidos, India y Japón.

Swisslatin / ILO News (15.02. 2017)