Déficit de salud urbana (UN)

Déficit de salud urbana (UN)

La salud de la población urbana es vital para el desarrollo sostenible y requiere de nuevos modelos de cobertura.

Un informe conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONU Hábitat  urge a abordar las desigualdades de acceso a los servicios de salud en las ciudades con modelos que permitan alcanzar la cobertura sanitaria universal.

La salud de la población urbana es vital para el desarrollo sostenible, sostienen ambos organismos que llaman a que se garantice el acceso de todos los citadinos al agua y el saneamiento y a que se controle y reduzca la expansión de las urbes.

El informe también aboga por aumentar la seguridad vial e insta a tomar en cuenta a las personas de la tercera edad o con discapacidades, adecuando las instalaciones públicas para que les sean accesibles.

Mejorar los sistemas de salud

El documento compara datos sanitarios de diversas ciudades en un centenar de países, incluyendo el acceso al agua potable, la información sobre el VIH, la obesidad y la contaminación ambiental.

De acuerdo con esa comparación, concluye que la planificación de las ciudades puede ayudar a que sus residentes vivan una vida más larga, sana y productiva.

Según la ONU, unos 4.000 millones de personas viven actualmente en ciudades y la población urbana no deja de crecer, lo que hace necesario elaborar nuevas estrategias que abarquen tanto el fortalecimiento de los sistemas de salud como el mejoramiento del entorno.

Faltan trabajadores sanitarios

Por otra parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sostiene que alcanzar el objetivo de la agenda de desarrollo sostenible relacionado con lograr una vida saludable requerirá un incremento sustancial de los trabajadores de la salud en los países de bajos y medianos ingresos.

El subdirector general del organismo, Gilbert Houngbo, explica que en esos países las necesidades son muy superiores a las personas que entran en la profesión y que para 2030 el déficit podría ser de 18 millones.

Houngbo añade que la escasez de personal sanitario podría duplicarse fácilmente cuando se considera también el número de puestos de trabajo que se necesitan para proporcionar apoyo esencial al sector de la salud.

Un mecanismo para la fuga de cerebros

“Las medidas de respuesta adoptadas recientemente para afrontar las pandemias demuestran con elocuencia la apremiante necesidad de abordar las deficiencias críticas en la fuerza laboral en el sector”, subraya.

El funcionario de la OIT también señaló que la migración internacional de los trabajadores de la salud se torna cada vez más en “un mecanismo para la fuga de cerebros” de los países en desarrollo, donde ya hay una carencia de trabajadores calificados.

Houngbo sostuvo que el reto del momento es ayudar a esos países a desarrollar políticas que permitan que una parte de las personas que buscan trabajo encuentren un empleo decente y productivo para mejorar la atención de salud.

Swisslatin / UN News (04.04.2016)