Mahmoud Selman Abbas (UN)

Mahmoud Selman Abbas (UN)

La situación amerita una intervención enérgica y decisiva de la ONU y sus agencias especializadas, dijo Abbas.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, solicitó ante una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos celebrada en Ginebra, el establecimiento urgente de un régimen internacional especial de protección del pueblo palestino.

El líder palestino afirmó que la más reciente escalada de la violencia en Jerusalén amerita una intervención enérgica y decisiva de la ONU y sus agencias especializadas, de los Estados miembros y particularmente, del Consejo de Seguridad.

Crítica situación

“Lo que hemos venimos advirtiendo ha ocurrido. Como resultado de la continua ocupación israelí y sus prácticas, la situación de derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, incluyendo Jerusalén Oriental, es la peor y más crítica desde 1948,” dijo.

En su intervención ante el Consejo, Abbas afirmó que la paz, la seguridad y la estabilidad no se alcanzarán al menos que se ponga fin a la ocupación israelí y que el Estado palestino sea independiente.

“Todavía es posible alcanzar la paz con Israel, pero tal vez esta es la última oportunidad para obtenerla”, subrayó.

Cada vez más cerca de una catástrofe

Por su parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein  advirtió que si no se para inmediatamente la violencia entre palestinos e israelíes, la comunidad internacional estará más cerca de una catástrofe.

“Esta crisis es extremadamente peligrosa porque es una confrontación que se nutre del miedo, es una confrontación entre gente que tiene miedo la una de la otra, que teme a los motivos correspondientes del uno con el otro y que teme al futuro”, dijo Zeid.

El Alto Comisionado afirmó que al menos que se controle ese miedo, cualquier consideración humanitaria será secundaria, y no habrá aceptación, paz o entendimientos mutuos.

Advertencias

Las autoridades de Israel impusieron una serie de restricciones para el acceso al complejo Al Aqsa, en la explanada de las Mezquitas de Jerusalén Oriental, donde muchos palestinos acuden a la oración, lo que ha dado lugar a enfrentamientos violentos entre estos y las fuerzas israelíes.

Para la Oficina del Alto Comisionando existe preocupación por los informes recientes de uso excesivo de la fuerza por parte de Israel contra los palestinos que protestan por las medidas en Jerusalén Oriental, más aún, luego que el gobierno israelí autorizara el uso de municiones reales.

Deber de rendición de cuentas

“Cualquier uso letal de la fuerza puede exacerbar el ciclo de violencia e inflamar aún más la situación de por sí tensa. También nos preocupan las denuncias de uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes por parte de la policía palestina en Belén el viernes pasado”, dijo la Oficina.

En este sentido, acogió con beneplácito la investigación de estos hechos anunciada por el gobierno del Estado de Palestina.  Las autoridades palestinas e israelíes tienen el deber de garantizar la rendición de cuentas siempre que haya abuso de la fuerza, señala el Alto Comisionado de la ONU.

Swisslatin / UN News (28.10.2015)