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La crisis
financiera mundial está empujando a un número cada vez
mayor de niños, y en particular de niñas, al trabajo
infantil, constatación realizada por expertos de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Ya en el 2008
la OIT había advertido sobre el riesgo de que las niñas
sean forzadas a trabajar debido a la agudización de la
crisis económica mundial, muchas de ellas en plena
escolarización en los países en desarrollo.
Desgraciadamente las advertencias son hoy en día una
realidad, según confirman estudios de otros organismos
internacionales, como la UNICEF.
Abandono
escolar
El aumento
de la pobreza como resultado de la crisis está llevando
a las familias pobres con muchos hijos a decidir que
sean las niñas las que deban abandonar la escuela para
ser empleadas en el trabajo doméstico.
Según el
informe más reciente de la OIT sobre trabajo infantil,
los datos a nivel mundial indican que más de 100
millones de niñas son víctimas, y muchas están expuestas
a algunas de sus peores formas de la explotación de
menores.
Abusos
en el trabajo doméstico
Gran parte
del trabajo que realizan permanece oculto, lo cual
genera riesgos adicionales. Las niñas constituyen el
enorme número de niños en trabajo doméstico en hogares
de terceros y hay denuncias regulares sobre abusos de
niños trabajadores.
En sus
propios hogares, las niñas desempeñan tareas domésticas
con mucho más frecuencia que los varones. Lo cual sumado
a la actividad económica fuera del hogar, representa una
“doble carga” que aumenta el riesgo de que las niñas
abandonen la escuela.
Sin nombrar
ningún país en particular, el informe sostiene que en
muchas sociedades, las niñas están en una posición
inferior y vulnerable y tienen mayores probabilidades de
carecer de educación básica. Esto limita gravemente sus
oportunidades futuras.
Un plan
de acción mundial
Para luchar
contra este flagelo, la OIT ha puesto en marcha el
Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo
Infantil (IPEC) que realiza actividades en cerca de 90
países en el mundo.
Su accionar
se sitúa en un trabajo a nivel de políticas, apoyando el
desarrollo de marcos jurídicos para combatir el trabajo
infantil, así como a través de programas orientados a
prevenir y a rescatar a los niños del trabajo infantil.
Sobre este
tema del rescate de niños, la OIT ha desarrollado un
Plan de Acción Mundial para eliminar sus peores formas –
incluyendo el trabajo peligroso, la explotación sexual
comercial, la trata y todas las formas de esclavitud –
para 2016.
Muchos de
estos programas se despliegan a nivel local, enfocando
el trabajo con niñas, ofreciéndoles una oportunidad de
educación o formación como alternativa al trabajo
infantil. Lamentablemente la crisis económica está
erosionando esos avances de la OIT, ello a pesar de
frecuentes llamados a los gobiernos para evitar el
trabajo de niñas.
Swisslatin
(19.01.2010) |