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De histórico
se podría considerar el anuncio de la ONU del
lanzamiento este miércoles en Ginebra de políticas en
favor de creación de empleos remunerados y duraderos en
países que acaban de superar conflictos armados.
El Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) fomentarán
a través de 19 otras agencias de la ONU, medidas para
crear puestos de trabajo como contribución a la « paz
duradera » en regiones afectadas por conflictos
violentos.
Las
mencionadas agencias de la ONU trabajaron durante tres
años, bajo la conducción del Secretario General de la
ONU, Ban Ki-moon, en el diseño de políticas que
permitirán la generación de ingresos y la reintegración
de personas en el mundo laboral, a través de empleos de
duración indefinida y generadores de ingresos.
Países
pobres
En la primera
etapa de este plan laboral de la ONU, los países
beneficiados serán cinco naciones convalecientes de
conflictos internos, como Timor Oriental, Nepal,
Burundi, Costa de Marfil, y Sierra Leona.
Estos países
figuran en los diferentes índices de desarrollo humano y
económico, que publican los organismos internacionales,
en la parte baja de la clasificación, con elevadas tasas
de desempleo y bajos niveles de educación.
El programa
será dirigido por la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) y el PNUD, y tomarán parte activa el Banco
Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la FAO
y el ACNUR, entre otros.
« Nos dimos
cuenta que el empleo y la generación de ingresos son
esenciales para la estabilización a corto plazo de los
países que acaban de superar conflictos, señaló Miguel
Bermeo, director adjunto de la Oficina de prevención de
crisis del PNUD, al presentar su lanzamiento en la sede
ginebrina de la ONU.
Rol
estabilizador de la paz
A juicio del
funcionario del organismo, este tipo de empleos
contribuirán, además, a la reintegración, al desarrollo
socio-económico y a una paz duradera.
Por su parte
Alfredo Lazarte, director de la OIT (Crise), las
« oportunidades de empleos y de trabajo independiente
ofrecen a las comunidades y a las personas medios de
supervivencia y de rehabilitación ».
Para la ONU se
trata del reconocimiento de un vínculo clave, entre el
empleo y la consolidación de la paz, un concepto que
integrará desde ahora, la política global de la ONU
destinada a reforzar el impacto de este tipo de medidas
para superar la pobreza y el desempleo.
La situación
en los países abrazados por la guerra ofrece hasta
ahora, el éxodo y la emigración masiva como única
alternativa laboral a las miles de personas que
perdieron sus trabajos debido a los conflictos bélicos.
Un gran
desafío
Por primera
vez las agencias de la ONU anuncian un vuelco total en
sus políticas de fomento del empleo, al convertirse en
agentes reales de puestos de trabajo. Hasta ahora, su
accionar se limita en lo esencial a la producción de
costosos estudios que sirven para medir la brecha que
existe entre países ricos y pobres, sin proponer muchas
acciones concretas.
Si la ONU
consigue llevar a cabo este plan, los organismos
internacionales se convertirán en una verdadera
alternativa a la crisis económica. Aún es pronto para
adelantar conclusiones, dado a lo burocrático del
funcionamiento del sistema con que se mueven estas
organizaciones, pero cabe ya valorar la voluntad
política para haber llegado a un consenso que permite
pensar que algo está cambiando.
Swisslatin / Alberto Dufey,
4.11.2009
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