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Ante la magnitud del tráfico de droga en manos de bandas criminales organizadas,
dos agencias de la ONU acordaron sumar fuerzas para combatirlas en los países
donde hay conflictos armados.
La Oficina contra la Droga y el Delito (UNODC) y el Departamento de Operaciones
para el Mantenimiento de la Paz empezarán esta labor con un programa piloto en
África Occidental, región donde transitan cada año 2.000 millones de dólares en
cocaína y otras drogas producidas en América Latina y consumidas en Europa.
Al amparo de la inestabilidad política
Los narcotraficantes, los lavadores de dinero y los saqueadores de recursos
naturales aprovechan la inestabilidad de algunos países para operar y
enriquecerse de manera ilícita, según denunció Yuri Fedotov, director ejecutivo
de la UNODC.
“África Occidental constituye un centro importante para el crimen organizado
dada la falta de estabilidad y la localización geográfica que la coloca como un
puente logístico en la ruta de la droga hacia los países europeos.” Además, dijo
Fedotov, las fronteras en la región son porosas y hay una corrupción
generalizada.
Colombia principal productor de cocaína
Por otro lado, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE)
señaló en su reciente informe anual dado a conocer en Ginebra, que Colombia
sigue siendo el mayor productor mundial de cocaína, pero ha logrado progresos en
su guerra contra las drogas.
El miembro de la Junta Camilo Uribe dijo que el documento destaca los esfuerzos
de la nación sudamericana y la alienta a seguir avanzando en la lucha contra la
producción y consumo de estupefacientes.
“Llama la atención nuevamente sobre la reducción por tercer año consecutivo del
número de hectáreas de arbustos de coca sembrados en Colombia, donde en estos
momentos hay 67.000 hectáreas frente a 187.000 en el 2002. Igualmente señala que
en Bolivia y Perú se observa un incremento de esas plantaciones”, dijo.
Preocupación en Argentina y Chile
El informe también expresa preocupación por la situación en Argentina, Chile y
Paraguay, por el ingreso de pasta básica de cocaína a sus territorios y por el
incremento de su consumo entre los jóvenes.
La JIFE es un órgano de vigilancia para la aplicación de las convenciones de las
Naciones Unidas sobre la fiscalización internacional de drogas.
El problema de las drogas sintéticas
La JIFE advirtió que el crimen organizado está modificando la fabricación de
drogas sintéticas e instó a los gobiernos a adoptar medidas para prevenir la
elaboración, tráfico y uso de éstas.
Camilo Uribe Granja comentó que tras el aumento del control sobre los
antigripales que se utilizaban en la elaboración de estas drogas los productores
han cambiado de precursores.
“Ya hay nuevos derivados de medicamentos importantes como antiparasitarios y
otras series de medicamentos que se están empleando para fabricar drogas
sintéticas”, dijo.
El informe anual de la JIFE afirma que en Europa, 16 de estos nuevos
estupefacientes están siendo monitoreados, mientras que en Japón el número es
tan alto como 51.
Swisslatin (03.03.2011) |