|
La
Comisión Económica de la ONU para América Latina y el Caribe (CEPAL) despeja
dudas y prejuicios acerca de la “fama de flojas” que han adquirido erróneamente
en Europa algunas mujeres latinoamericanas.
No
solamente las mujeres de esta región del mundo trabajan más horas por semana que
los hombres, sino que también dedican la mayor parte de su tiempo a labores no
remuneradas y siguen siendo discriminadas en el mercado laboral.
En cuanto
al desempleo, también se llevan la peor parte y siguen estando
sobre-representadas en ocupaciones con menor nivel de remuneración, y sub-representadas
en puestos de alto nivel jerárquico, sostiene el informe de la CEPAL presentado
en la Conferencia Regional de la Mujer de América Latina y el Caribe, que se
celebra en Brasilia.
Algunos ejemplos
En
Brasil, por ejemplo, las mujeres dedican 56,6 horas semanales al trabajo total,
mientras que los hombres ocupan 52 horas. En México, en tanto, las mujeres
dedican 76,3 horas, contra sólo 58,4 de los hombres.
Cifras
de 2008 muestran que 31,6% de las mujeres de 15 años o más en la región no tenía
ingresos propios, mientras que sólo 10,4% de los hombres estaba en esa
condición. Asimismo, las mujeres superan a los hombres en materia de desempleo
(8,3% contra 5,7%) y aunque la brecha salarial entre los géneros ha disminuido
-el ingreso medio de las mujeres pasó de 69% del de los hombres en 1990 a 79% en
2008.
Igualdad de género
El
documento de la CEPAL recalca que el trabajo es la base de la igualdad entre los
géneros y para ello es fundamental el logro de la autonomía económica, física y
política de las mujeres. La autonomía económica implica tener el control sobre
los bienes materiales y recursos intelectuales, y la capacidad de decidir sobre
los ingresos y activos familiares.
La
autonomía física es también un requisito indispensable para superar las barreras
que existen en el ejercicio de la sexualidad, la integridad física de las
mujeres y la reproducción, mientras que la autonomía política involucra la
representación paritaria en los espacios de tomar decisiones, especialmente en
los gobiernos y parlamentos.
Responsabilidad de los gobiernos
Es imprescindible que
el Estado tome todas las medidas necesarias, ya sean legislativas,
institucionales, educativas, de salud, fiscales o de participación de las
mujeres en la toma de decisiones para así eliminar los sesgos de género en el
mercado laboral, superar la brecha salarial, la segmentación y la
discriminación.
La
secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena, subrayó que “no será posible
lograr igualdad laboral para las mujeres mientras no se resuelva la carga de
trabajo no remunerado y de cuidado que recae históricamente sobre ellas".
En este sentido, agregó, es necesario buscar una nueva ecuación virtuosa que
incluya al Estado, al mercado y a las familias.
Swisslatin /
Corresponsal (15.07.2010) |