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La
disminución en los flujos migratorios continuó en el 2009, reduciéndose en casi
todos los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE) a causa de la crisis económica, según el informe “Perspectivas
de la Migración Internacional 2010”.
La
inmigración legal permanente de nacionales extranjeros (alrededor de 4.4
millones) bajó 6% en el 2008; la primera disminución después de cinco años de
promediar un crecimiento de 11%. Sin embargo, esta baja se debió principalmente
a reducciones en sólo algunos países, dice el informe.
Presión en áreas de circulación libre
La
migración en las áreas de circulación libre representó alrededor del 25% de toda
la migración en la OCDE en el 2008; y el 44% en Europa.
En
Noruega, Suiza, Austria y Dinamarca esa migración constituye bastante más de la
mitad de toda la migración. Parece que entre los países europeos, Portugal,
España, el Reino Unido e Italia fueron naciones importantes para la migración
laboral en el 2008; 20-30% de los inmigrantes permanentes llegaron por motivos
laborales. En otros países, salvo en Japón y Corea, la migración familiar sigue
dominando entre las afluencias de inmigrantes permanentes. La migración familiar
sigue predominando en Estados Unidos (65%), así como en Francia y Suecia.
Persiste la emigración temporal
La
migración temporal ha aumentado desde mediados de la década del 2000; pero
empezó a disminuir en el 2008, aunque esta disminución en su mayor parte fue
aparente en los programas de migración laboral temporal. En el 2008, más de 2.3
millones de migrantes para trabajo temporal llegaron a países de la OCDE; una
disminución del 4% después de cuatro años de crecimiento constante, y todas las
señales apuntan a un mayor descenso en el 2009.
El
trabajo de temporada, los programas de trabajo eventual en vacaciones y las
transferencias dentro de las empresas, sin excepción, tuvieron aumentos en el
2008; mientras otras categorías, —en gran medida la migración laboral de plazo
fijo— disminuyeron. La migración laboral temporal también fue una de las
primeras vías migratorias afectadas por la recesión económica.
Aumento de refugiados
Las
peticiones de asilo en los países de la OCDE han vuelto a aumentar desde el
2006. En el 2008, Estados Unidos fue el país receptor más importante con 39,400
peticiones; Francia, Canadá, el Reino Unido e Italia recibieron en conjunto más
de 30,000. Noruega, Suecia y Suiza son los principales países receptores per
cápita. Irak, Serbia y Afganistán son los países de origen más importantes.
Flujo
de estudiantes
En
conjunto, la cantidad de estudiantes internacionales aumentó en más del doble
entre el 2000 y el 2007, a más de dos millones; Estados Unidos, el Reino Unido,
Alemania, Francia y Australia son los principales países de destino.
Los
aumentos de porcentaje más abruptos han ocurrido en Nueva Zelanda y Corea,
seguidos por los Países Bajos, Grecia, España, Italia e Irlanda. Los estudiantes
internacionales son una fuente potencial de migrantes laborales muy calificados
para los países de la OCDE.
Afluencia de mexicanos y colombianos
Los
principales 20 países de origen en cuanto a afluencias representaron más de la
mitad de todas las afluencias en el 2008; con China, Polonia, la India y México
encabezando la lista. Comparado con las entradas vistas a finales de la década
de 1990, los aumentos más grandes fueron de Colombia, China, Rumania y
Marruecos. Sin embargo, desde el 2000, las entradas migratorias de las Filipinas
y la Federación Rusa han estado disminuyendo. Las salidas de polacos a otros
países europeos siguieron siendo altas en el 2008.
Si las
tasas de migración se sostienen en buena parte en sus niveles actuales, la
población en edad laboral en los países de la OCDE aumentará 1.9% entre el 2010
y el 2020, comparado con el crecimiento de 8.6% visto en el periodo 2000-2010.
Entre el 2003 y el 2007, 59% del crecimiento demográfico correspondió a la
migración.
Incidencia en el crecimiento demográfico
Los
inmigrantes representan hasta una tercera parte de los nuevos ingresos a la
población en edad laboral; aunque la llegada de niños y de inmigrantes de mayor
edad reduce esta contribución. Sólo en Francia, Estados Unidos y Nueva Zelanda
el aumento natural fue el principal impulsor del crecimiento demográfico. Para
algunos países —en el sur de Europa, Austria y la República Checa—
aproximadamente 90% del crecimiento demográfico se debió a la migración.
En
términos generales, 51% del crecimiento del empleo se debe a aumentos en la tasa
de empleo de los residentes y 39% a la migración internacional; con amplias
variaciones entre los países de la OCDE. Muchos de los países que vieron el
crecimiento del empleo más que nada a través de una mayor movilización de la
fuerza laboral residente fueron aquellos con tasas de empleo relativamente altas
—superiores a 75%— como Dinamarca, Suiza y Suecia. Por el contrario, con
excepción del Reino Unido, los países donde el crecimiento del empleo se debió
en buena parte a fuentes externas tenían tasas de empleo inferiores al promedio
de la OCDE.
Inmigrantes calificados
Siguió
dándose prioridad a los migrantes muy calificados, incluido el uso de sistemas
de puntaje (como en Dinamarca, el Reino Unido y los Países Bajos); igual que al
cambio en los sistemas regidos por la oferta para favorecer a los aspirantes con
ofertas de trabajo en programas permanentes (Australia y Canadá). Aunque un país
(Suecia) se abrió a la migración de personas con diversos niveles de aptitudes,
en otros lugares la única apertura a migrantes menos calificados se dio en las
modificaciones a ciertos programas de trabajo de temporada para favorecer que se
recurriera a esta forma de migración temporal (Australia y Polonia).
La
reunificación familiar
Los
cambios en las políticas de reunificación familiar han seguido la tendencia de
imponer criterios restrictivos, como requisitos de residencia y de ingresos.
Sigue ampliándose el uso de pruebas del idioma o de civismo como una condición
previa para la reunificación familiar y la naturalización.
En el
periodo 2008-2009, algunas iniciativas sobre nuevas políticas migratorias se
propusieron abordar las dificultades planteadas por la recesión económica. En
varios países de la OCDE se examinaron detenidamente los sistemas de migración
laboral y se perfeccionaron los criterios de admisión. Se aprobaron
disposiciones para los migrantes desempleados incapaces de renovar sus permisos
temporales (España e Irlanda); y se les prestó ayuda para su regreso (España,
Japón y República Checa). Algunas cuotas se redujeron (Italia, Corea, España y
Australia).
El
desempleo afecta a los extranjeros
El
aumento del desempleo entre 2008 y 2009 fue mayor entre los extranjeros que
entre los nacionales en casi todos los países de la OCDE. Del mismo modo, en la
mayoría de los países de la OCDE, las tasas de empleo bajaron aun más para los
extranjeros que para los nacionales; aunque en varios países el efecto se
contrarrestó al aumentar las tasas de participación entre los inmigrantes. Si
bien el empleo total para los nacionales disminuyó en casi todos los países de
la OCDE durante la recesión, algunos países vieron aumentos importantes en el
empleo total de la gente de origen extranjero.
En casi
todos los países de la OCDE, los jóvenes de origen extranjero han visto bajas
más pronunciadas en el empleo que los jóvenes de origen nacional. Aunque la
disminución total en el empleo para los jóvenes (15-24) fue de 7% en el año
posterior al segundo trimestre de 2008, la disminución fue hasta del doble de
este nivel para los jóvenes inmigrantes.
El
desempleo ya era alto entre los jóvenes inmigrantes; y en el 2009 permaneció en
15% en Estados Unidos; 20% en Canadá; y 24% en la Unión Europea-15. Como la
rápida integración de jóvenes y de inmigrantes recién llegados al mercado
laboral se ha identificado como uno de los factores determinantes clave para su
integración a largo plazo, las bajas tasas de empleo están causando
preocupación.
Las
mujeres menos afectadas que los hombres
Una
recesión lleva el riesgo de “efectos cicatrizantes”, ya que los inmigrantes que
no logran conseguir empleo rápidamente después de su llegada pueden ser
estigmatizados en el mercado laboral. El idioma, la capacitación, la orientación
y el aprendizaje al parecer son respuestas de política pública especialmente
importantes para reforzarlas durante una recesión.
A las
mujeres de origen extranjero les ha afectado menos la crisis que a los hombres,
ya que éstos se concentran en los sectores más perjudicados (construcción,
manufactura, finanzas). En todos los países, salvo en Bélgica y Hungría, la tasa
de desempleo de mujeres extranjeras aumentó menos que la de sus homólogos
varones. En algunos países, las mujeres de origen extranjero han aumentado su
porcentaje de participación; como suele ocurrir para compensar la pérdida de
ingreso de los varones en sus familias.
Swisslatin
(23.07.2010) |