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La
Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto en marcha la iniciativa “Red
Global de Ciudades que Favorecen a las Personas Mayores” como parte de un
esfuerzo por ampliar la respuesta al rápido envejecimiento de la población
mundial.
Con la incorporación a la
iniciativa, las administraciones de las ciudades se comprometen a implementar
medidas que mejoren el acceso de esas personas al transporte público y a
espacios exteriores y edificios. Además, deben garantizarles viviendas
apropiadas, apoyo comunitario y servicios de salud.
Participación cívica y empleo
Del mismo modo, deberán hacer de los adultos mayores integrantes activos de la
sociedad, y les ofrecerán más oportunidades de participación cívica y de empleo.
En casi todos los rincones del mundo la población se está haciendo más vieja, y
los cambios más pronunciados se están produciendo en los países menos
adelantados. Se calcula que en 2050 el 80% de los 2000 millones de personas de
60 años de edad o mayores previstos para esa fecha vivirán en países de ingresos
bajos y medianos.
La red se propone ayudar a las
ciudades a crear entornos urbanos que permitan a las personas mayores seguir
siendo miembros activos y sanos de la sociedad.
Aportaciones positivas
Casi siempre, la respuesta al
envejecimiento de la población se ha centrado en las consecuencias del aumento
de la demanda de pensiones y asistencia sanitaria para los gobiernos; por el
contrario, la OMS trata de hacer más hincapié en las aportaciones positivas de
las personas mayores a la sociedad.
«Las
personas de edad son un recurso vital para las familias y la sociedad que a
menudo se pasa por alto», dijo el doctor John Beard, Director del Departamento
de Envejecimiento y Ciclo de Vida de la OMS. «Sus aportaciones no se
materializarán cabalmente a menos que se mantengan sanas y se derriben las
barreras que les impiden involucrarse en la vida de las familias y la
comunidad.»
El
proyecto comenzó en 2006
La
iniciativa de la OMS acerca de las ciudades adaptadas a las personas mayores
comenzó en 2006 con la determinación de los elementos clave del entorno urbano
que apoyan el envejecimiento activo y sano.
La
investigación efectuada en 33 ciudades confirmó la importancia de que las
personas mayores tengan acceso al transporte público, los espacios al aire libre
y los edificios, así como la necesidad de brindarles una vivienda decorosa,
apoyo de la comunidad y servicios de salud. Además, puso de relieve la necesidad
de fomentar los vínculos que permiten a estas personas ser miembros activos de
la sociedad, combatir los prejuicios por motivos de edad y brindarles más
oportunidades de participación cívica y empleo.
Desde
diciembre del año pasado, cuando se enviaron las invitaciones para formar parte
de la red, la OMS se ha visto inundada de respuestas. Muchas ciudades, grandes y
pequeñas por igual, han solicitado oficialmente afiliarse a la red.
Acuerdos con varios países
La
Organización ha establecido acuerdos oficiales con el Gobierno de Francia, la
Red Irlandesa para Envejecer Bien y la Red Eslovena de Ciudades Adaptadas a las
Personas Mayores para llevar a cabo programas nacionales afiliados. El Comité
sobre el Envejecimiento de China también ha expresado interés en instaurar un
programa nacional, y cinco provincias canadienses están llevando a cabo
iniciativas complementarias. La ciudad de Nueva York es la primera que se ha
unido a la red.
Swisslatin
(05.07.2010) |