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El
envejecimiento de la población en Europa constituye una
de las principales preocupaciones para los responsables
de los programas demográficos nacionales y para la
Comisión Económica de la ONU para Europa (UNECE), el
mayor desafío de este siglo.
Según las
estadísticas elaboradas por el organismo, en la
actualidad hay 4,4 personas en edad de trabajar por cada
una mayor de 65 años, situación que se debería mantener
en los próximos años, pero para 2025, serán sólo 3,1 y
en 2050 sólo habrá 2,1 que trabajen.
Esta situación
obligará a los gobiernos y organismos internacionales a
proponer y adoptar nuevas políticas que respondan a esta
realidad.
El jefe de
la Unidad de Población de la UNECE, Andres Vikat,
advirtió en conferencia de prensa en Ginebra que si bien
los adultos económicamente activos constituyen la mayor
parte de la población en Europa, la situación obliga a
elaborar estrategias.
Utilizar
la experiencia adquirida
Para ayudar
a los Estados en esta tarea, la UNECE ha publicado una
serie de estudios sobre envejecimiento, que incluyen
los datos más recientes sobre el tema y destacan las
estrategias y políticas que ya aplican algunos países de
la región y que podrían servir de referencia.
Andrés Vikat recordó que el envejecimiento tiene
implicaciones en todas las esferas de la sociedad, por
lo que instó a integrar a este grupo de población a
todos los ámbitos del gobierno y la sociedad con el
objetivo de crear sociedades y economías más armónicas
con el cambio demográfico.
El informe
confirma que en Europa, las mujeres de edad avanzada son
más numerosas que los hombres, situación que provoca
muchos casos de viudez, y que las deja con escasos
ingresos económicos para asumir la vejez.
Las mujeres
ancianas ganan menos
La pobreza
en las mujeres es mayor que en los hombres, debido a que
han tenido que renunciar a un trabajo o una carrera
profesional para dedicarse a la educación de los hijos.
“Trabajan menos y ganan menos, lo que repercute en una
baja jubilación llegado el momento,” subraya el informe.
Esta
situación obliga a los gobiernos a adoptar reformas en
los respectivos programas de jubilación para equiparar
los ingresos de las mujeres pensionadas y reducir así la
pobreza de género.
Algunos
casos
En el caso
de Francia, el estudio de la UNECE destaca el programa
de “Bien envejecer” elaborado por el gobierno. Una
estrategia, que consiste en la prevención, la salud y
asegurar un buen marco de vida a través de
infraestructuras adecuadas para las personas de la
tercera edad.
En el Reino
Unido se menciona el programa “LinkAge”, consistente en
la colaboración de las autoridades locales con el
gobierno central, y el de las asociaciones de salud con
los servicios especializados.
En Austria
el gobierno ha puesto en marcha el programa “Hospicio
Familiar”, que otorga días de vacaciones pagadas durante
nueve meses a las personas que se ocupan de los ancianos
enfermos en fase terminal.
Alemania y
Polonia desarrollan programa llamados “hogares
multigeneracionales” consistentes en proporcionar a los
ancianos una serie de servicios cotidianos, como
transporte, realización de compras, acompañamiento a las
consultas médicas y hospitales, actividades realizadas
por jóvenes benévolos.
Swisslatin
(11.01.2010) |