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Cinco años después, cuando en octubre del 2001 se produjo
el « Grounding » de la compañía aérea más prestigiosa
y simbólica de Suiza, (Swissair) se abre en la comuna de Bülach
(cantón de Zürich) el juicio económico más importante de la
historia judicial helvética.
Hace 5 años los bancos más importantes de Suiza negaron
los créditos necesarios para que la compañía, con problemas de
liquidez, siguiera operando. Meses más tarde, causó la quiebra de
Swissair. El caso provocó un terremoto económico-político, del cual
aún no se repone el país y puso al desnudo el comportamiento de la
clase política en sus vínculos con el mundo de los negocios.
Complicidad de la clase dirigente
Mezcla de impotencia, emoción popular, cinismo bancario y
complicidad política, son algunos de los sentimientos que continúan
alimentando una polémica política y judicial que está lejos de
olvidarse. Menos aún los 2,9 mil millones de francos públicos
salidos del erario nacional y perdidos para siempre.
Después de cuatro años de investigaciones, el ministerio
Público del cantón de Zürich puede al fin sentar en el banco de los
acusados, a 17 ex dirigentes de la ex Swissair, si bien ninguno de
ellos corre el riesgo de condenas graves, pues la lentitud de la
causa, hace que varios cargos, al momento del veredicto, ya habrán
casi prescritos.
Un juicio simbólico
El juicio que se extenderá hasta el 6 de marzo próximo es
considerado solamente como un proceso simbólico que pone evidencia
los escasos medios que dispone la justicia helvética para luchar en
forma eficiente contra la criminalidad económica.
Para muchos observadores, después de la quiebra de
Swissair y de los millones perdidos, la clase gobernante no tuvo la
voluntad política para proponer cambios más drásticos de la ley.
Todos coinciden en afirmar que el proceso tendrá sólo un valor simbólico,
será un espectáculo mediático ante el desfile de los mejores
abogados de Suiza, sin contar que será uno de los juicios más caros
de la historia.
Los principales acusados
Los implicados, entre ellos el ex director Philippe
Bruggisser, considerado como el responsable de la compra de SABENA de
Bélgica, por la cual invirtió 150 millones de francos de la compaña,
a sabiendas que esa empresa estaba en banca rota.
Entre los otros ex directivos que serán
juzgados por una corte presidida por Andreas Fischer, destaca Mario
Corti, el último presidente de Swissair, acusado entre otras cosas,
de haber mentido y ocultado información.
Junto al presidente, deberán rendir cuentas Thomas
Schmidheiny, ex director de HOLCIM, Lukas Mühlemann, ex-director del
consejo de administración de Credit Suisse, Vreni Spoerry, ex
diputada radical, Gaudenz Stähelin, miembro del consejo de
administración de Swissair, Bénédict Hentsch, banquero ginebrino y
Antoine Höfliger, Georges Sorderet, Eric Honneger, todos ex miembros
del Consejo de Administración de Swissair.
Los analistas de los principales medios de prensa helvéticos,
coinciden en afirmar que el proceso no dictaminará grandes condenas,
pero el desafío del Tribunal de Bülach será demostrar hasta donde
será capaz de llegar en el juicio.
El tribunal es especializado en tratar los delitos económicos
y la pregunta es hasta que punto podrán los jueces dictaminar penas a
importantes personalidades influyentes en la económia y la política
de la Confederación.
El pueblo, en espectador impotente, espera el veredicto.
Swisslatin
/ Alberto Dufey
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