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La organización helvética Dignitas, especializada en
la asistencia al suicidio de enfermos terminales recurrió al Tribunal
Federal para cambiar las leyes que permitan extender el suicidio a las
personas depresivas.
El
anuncio interviene poco después que la comisión de ética
parlamentaria introdujo varias propuestas destinadas a controlar las
agencias de ayuda al suicidio. Precisamente uno de las medidas apunta
a que las personas que sean asistidas a morir no sean depresivas.
En
Suiza, dos organismos practican la asistencia al suicidio a enfermos
terminales y que han expresado ese deseo ante un juez y a su familia.
Exit y Dignitas, esta última establecida en Zürich.
El suicidio asistido debería ofrecerse a las personas
que sufren depresión crónica y no sólo a los enfermos terminales,
propuso recientemente el director de Dignitas, Ludwig Minelli, cuya demanda analiza
actualmente la Corte Suprema helvética.
El objetivo es obtener una jurisprudencia
Dignitas aprovechó un vacío de la ley y recurrió a
los tribunales suizos ante un caso recriminado por la justicia del
cantón de Zürich, lo que le ha permitido recurrir ante el máximo
tribunal del país.
Desde hace algunos meses, Dignitas, está ayudando a un
ciudadano suizo con trastorno bipolar a intentar cambiar las leyes en
la Suprema Corte suiza, luego de que el mismo interesado solicitara a
la organización disponer de barbitúricos sin necesidad de una receta
médica.
Se
espera que la audiencia se lleve a cabo fines de mes, pero el
dictamen tomará algún tiempo, según informó un portavoz del
Tribunal Federal.
Cientos de personas han recurrido a Dignitas
Las leyes actuales han permitido que,
desde que fue fundada en 1998, Dignitas haya ayudado a suicidarse a más
de 450 personas de toda Europa.
En Suiza, Dignitas ha aprovechado la
liberales leyes sobre suicidio asistido según las cuales una persona
sólo puede ser llevada a juicio por ayudar a alguien a morir si actuó
por su propio interés.
En el caso de la propuesta de Minelli,
los médicos del cantón de Zürich perderían su licencia si recetan
barbitúricos letales a alguien que sufre depresión crónica y desea
suicidarse. De ahí que a su juicio la ley debería ser modificada en
este punto
”Es necesario abrir una salida de
emergencia a estas personas, que viven en una especie de túnel, donde
las dos únicas salidas son igualmente horrorosas”, agrega.
”Una es esperar la llamada muerte
natural y la otra es un suicidio solitario, con todos los terribles
riesgos que esto involucra", afirma el director de Dignitas.
Los opositores se organizan
Según Minelli si se permite el
suicidio asistido se reduciría significativamente el número de
intentos de suicidio fallidos, lo cual tiene graves consecuencias para
la persona y sus amigos y familiares.
En el estado actual de cosas, la campaña
de Dignitas en favor del suicidio asistido está restringida a los
enfermos terminales que son mentalmente competentes para tomar esa
decisión.
Es decir, la polémica se origina en
torno a saber si una persona que se encuentra en un estado grave de
depresión está en condiciones adecuadas de tomar una decisión sobre
si realmente desea morir.
De ahí que la entrada en materia de
los tribunales, que podrían despenalizar a los médicos que
suministren los barbitúricos necesarios, es esperada con mucha
atención. Pero el debate será largo y difícil, pues varias organizaciones
se oponen no sólo al suicidio asistido, sino que contestan la
legalidad misma de Dignitas.
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